Atacama enfrenta una pobreza multidimensional superior al promedio nacional: conversatorio llamó a transformar los diagnósticos en acciones
El conversatorio N*22 , organizado por Kinross y Diario Chañarcillo en el Casino Antay, reunió a representantes del Estado, la academia y la sociedad civil. Las cifras presentadas mostraron que la pobreza en la región tiene distintas expresiones según la comuna y plantearon la necesidad de coordinar respuestas.
La pobreza en Atacama fue el centro de un conversatorio organizado por Kinross y Diario Chañarcillo en el Hotel Antay. La jornada reunió a autoridades, especialistas, representantes de la academia y organizaciones sociales para examinar las cifras de la región y discutir cómo convertir esa información en medidas concretas.
De acuerdo con los resultados de la encuesta Casen 2024 expuestos por la División Observatorio Social del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el 20,2% de las personas en Atacama vive en situación de pobreza multidimensional, frente al 17,7% a nivel nacional. La región registra así la tercera tasa más alta del país. Esta medición considera carencias que van más allá de los ingresos, entre ellas las vinculadas con educación, salud, trabajo y vivienda.
Las estimaciones comunales presentadas en la jornada también revelaron diferencias dentro de Atacama. Tierra Amarilla registró un 29,6% de pobreza multidimensional, seguida por Alto del Carmen, con 26,6%, y Freirina, con 26,2%. En Copiapó, la estimación llegó al 18,1%. Estas cifras comunales fueron elaboradas mediante una metodología que combina datos de Casen con registros administrativos para mejorar la precisión de las estimaciones a esa escala.
Jenny Encina, jefa de la División Observatorio Social del ministerio de la cartera y expositora del encuentro, valoró la posibilidad de reunir en un mismo espacio al Estado, la sociedad civil y la academia. La seremi de Desarrollo Social y Familia, Jéssica Gómez Poblete, destacó que el desglose de las cifras por comuna permite reconocer desafíos distintos y orientar el trabajo público según la realidad de cada territorio.
“Nos permitió reflexionar sobre los grandes desafíos que tenemos como región, sobre todo cuando estamos hablando de pobreza”, señaló Gómez. La autoridad sostuvo que la información debe ayudar a definir una hoja de ruta y a dar pertinencia territorial a las políticas públicas.
Desde la academia, el rector de Santo Tomás Copiapó y moderador del panel de conversación, Rodrigo Rojas Veas, planteó que la conversación debe mantenerse abierta. A su juicio, los indicadores regionales exigen atención sostenida y trabajo conjunto para mejorar la calidad de vida de las personas, particularmente en ámbitos como educación y salud.
Para el capellán general del Hogar de Cristo, José Francisco Yuraszeck Krebs, quien también participó como expositor, el desafío ya no se limita a identificar las brechas. “Estamos bien llenos de diagnósticos, más o menos sabemos cuáles son las necesidades y las brechas. Entonces hay que pasar a la acción”, afirmó. Llamó a empresas, sindicatos, organizaciones sociales, universidades e instituciones del Estado a asumir responsabilidades desde sus respectivos espacios.
Manuel Madrid Del Real, gerente general de Diario Chañarcillo, evaluó positivamente la convocatoria y la conversación generada. Señaló que durante la jornada surgieron compromisos, aunque no detalló su alcance, y recalcó la importancia de que el desarrollo proyectado para Atacama llegue a toda la población.
El encuentro dejó planteada una tarea compartida: usar las mediciones para identificar dónde se concentran las carencias y coordinar acciones capaces de reducirlas. Como resumió Yuraszeck, “hay mucho que hacer y no hay tiempo que perder”.













