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SIN PLATA NO HAY REPÚBLICA: 18 de septiembre de 1810

**Vallenar, Agua Amarga y la riqueza minera detrás de la independencia de Chile

 

Guillermo Cortés Lutz

Profesor, Doctor en Historia

Director de la Revista de Historia de Atacama

Introducción:

Como todos sabemos el 18 de septiembre de 1810 no es la independencia de Chile, sino que es un gesto de autonomía política realizado por el cabildo de Santiago, luego vino el primer congreso nacional y luego las guerras de independencia.  Hay que consignar que al inicio de la república también se celebraron como hitos de la independencia de chile el 12 de febrero que fue en conmemoración de la declaración de independencia del 12 de febrero de 1817, Y por supuesto el 5 de abril de 1818 cuando el ejército libertador vence completamente a los españoles. Finalmente   el año 1837 se va a decidir  que  la fecha 18 de septiembre es la fiesta nacional,  por un decreto del  gobierno del presidente José Joaquín Prieto,  del 8 de febrero, y en su dictación también aparece la firma del ministro Diego Portales. ( Cf. Boletín de Leyes y Decretos del Gobierno de 1837, pp. 101–102)

¿Pero indudablemente el 18 de septiembre fue una pequeña chispa en el camino a la independencia, Pero la pregunta es cuándo esta chispa se convierte en un fuego abrasador?  La respuesta es cuando la actual región de atacama entra a esta trama.

Agua Amarga, los obreros mineros y la independencia de Chile

Cada septiembre Chile vuelve la mirada hacia Santiago, y al dieciocho de septiembre de mil ochocientos diez cuando se instaló la Primera Junta de Gobierno, Junta que representaba a la aristocracia de Santiago, y para dar más legitimidad incorporó a Juan Martiez de Rozas, quien representaba a Concepción.  Pero existe una reflexión y un relato poco habitual sobre los hechos que van a poner al país en un largo camino a la emancipación.   Si bien es cierto que la 1°Junta de Gobierno abrió el camino de la autonomía, pero todavía no era la independencia. El Reino de Chile carecía de una economía propia capaz de sostener un Estado con todo lo que ello implica:   tribunales de justicia, legisladores, aparato público, financiar tropas, pagar la educación y la salud, y por supuesto enfrentar los costos de la guerra.  Y aquí va a aparecer Atacama.

Hay que dejar señalado que el entonces partido de Copiapó (era una subdelegación dependiente de Coquimbo), la noticia de la Junta llegó a nuestro territorio, recién el veinticuatro de octubre de mil ochocientos diez, es  decir más de un mes después de los acontecimientos de Santiago.

Pero un año más tarde, el once de octubre de mil ochocientos once, el vallenarino José Licuime descubrió el yacimiento de plata de Agua Amarga, al sur este de la ciudad.  El descubrimiento transformaría la economía de Vallenar y de Chile.  La explotación argentífera generó una intensa actividad minera y comercial y contribuyó a convertir a Atacama en un territorio de creciente importancia económica.  Fueron Casi 150 pequeños yacimientos, que generaron según el Diccionario Jeográfico de Chile de Luis Risopatrón; “Unos 20 millones de pesos, de 45 peniques, hasta 1881”.  Además, agrega, que se hizo famoso; por la singularidad de figuras caprichosas de plata nativa,

En este proceso se creó también en Vallenar:  “El Banco de Rescate de pastas de plata en la Villa de Guasco”, en el ámbito de Vallenar, el 13 de julio de 1812. Fue tan importante esta noticia, que el primer periódico del país La Aurora de Chile, con fecha 6 de agosto de 1812, le dedico un apartado y también a su director Antonio Lujan.

Y aquí aparece una dimensión de la independencia que pocas veces se recuerda: Las guerras necesitaban armas, alimentos, transporte y soldados, es decir necesita financiamiento, será la plata de Agua Amarga, la encargada de apuntalar la guerra. No obstante, detrás de la riqueza minera estaban los trabajadores que extraían la plata y las familias y comunidades que vivían de aquella actividad. Por eso, la historia de la independencia también puede ser mirada desde las minas de Atacama y del esfuerzo de sus trabajadores.

El dieciocho de septiembre abrió una ventana política. Pero, la riqueza minera de Vallenar permitió, otra cosa,  ayudó a construir la base económica para  las luchas de la independencia  y  poner los primeros cimientos económicos del nuevo país. No se trata de afirmar que Agua Amarga, por sí sola, financió la independencia. Se trata de reconocer que la República necesitaba una economía capaz de sostenerla, y Atacama comenzó a ocupar un lugar fundamental en ella.  En este dieciocho de septiembre, quizás sea necesario mirar también hacia Vallenar y  valorar  el verdadero aporte de las regiones.

Por último, preguntarnos y preguntarle a la historia regional; ¿Y si la República no nació solamente en el cabido de Santiago o

Después del primer congreso nacional?  Al parecer la independencia nació de los campos de batalla, y del aporte  de las minas de Atacama, y precisamente de Agua Amarga.