Libro sobre el rescate de los 33 busca acercar a las nuevas generaciones una de las historias más emblemáticas de Atacama
POR:PAULA CARMONA CABRERA
La publicación, escrita por el exministro de Minería Laurence Golborne, revive la historia del rescate de los 33 mineros desde una mirada dirigida especialmente a niños y jóvenes. En Atacama se realizó su presentación ante estudiantes y se anunció la entrega de 162 ejemplares para establecimientos educacionales de la región. La iniciativa contó con el apoyo de Gold Fields y busca transmitir valores como la solidaridad, la perseverancia y el trabajo conjunto.
A 16 años de uno de los acontecimientos que marcó profundamente la historia reciente de Chile y que puso los ojos del mundo sobre la Región de Atacama, el rescate de los 33 mineros vuelve a cobrar vida, esta vez a través de un libro ilustrado pensado especialmente para las nuevas generaciones.
La publicación fue presentada en Atacama ante estudiantes y representantes del mundo educativo y minero, en una jornada cargada de recuerdos y emociones. Su autor, el exministro de Minería Laurence Golborne, explicó que el objetivo es evitar que una historia que unió al país quede únicamente en la memoria de quienes la vivieron, acercándola también a niños y jóvenes que nacieron después de los acontecimientos de 2010.
La seremi de Educación de Atacama, Yoris Rojas Vlastelica, destacó el significado que tiene la publicación para la región y recordó que ella misma fue parte de aquellos históricos días, cuando ejercía por primera vez como autoridad regional de Educación.
“Estoy tremendamente emocionada con esta ceremonia, de ver cómo una historia sucedida en la región y que recorrió el mundo entero fue plasmada en un libro para que los niños pudieran leerla en forma ilustrada”, expresó.
La autoridad recordó que, durante la emergencia, desde Educación debieron implementar una escuela para atender a los hijos de las familias afectadas mientras se desarrollaban las labores para encontrar y posteriormente rescatar a los trabajadores atrapados.
“Revivir eso me llena de mucha emoción, saber que resultó todo bien, que fuimos capaces de rescatar a esos 33 mineros, cuyas familias lo único que querían era volver a verlos”, manifestó.
Rojas valoró especialmente que los estudiantes puedan conocer, mediante la lectura, un episodio fundamental de la identidad minera de Atacama. En ese contexto, informó que 162 ejemplares serán distribuidos en establecimientos educacionales, principalmente para que permanezcan disponibles en las bibliotecas escolares.
Respecto de la cobertura que tendrá la entrega, señaló que se deberá analizar la cantidad de ejemplares disponibles y la distribución entre las distintas unidades educativas, manifestando su intención de alcanzar al mayor número posible de establecimientos.
Para Laurence Golborne, regresar a Copiapó significa reencontrarse inevitablemente con los recuerdos de los 70 días durante los cuales Chile y el mundo siguieron el destino de los 33 trabajadores atrapados bajo tierra.
“Estar siempre en la Región de Atacama y, en particular, acá en Copiapó, es una tremenda emoción, llena de recuerdos hermosos que vivimos como nación hace 16 años, cuando el país entero soñó con rescatar a 33 mineros”, señaló.
El exministro destacó que los estudiantes que hoy tienen 10, 13 o 14 años no habían nacido o eran demasiado pequeños para recordar lo ocurrido, razón por la cual consideró fundamental transmitirles el significado de aquel acontecimiento.
“Es importante que esta historia país no se pierda, que las nuevas generaciones se sientan orgullosas de lo que fuimos capaces de hacer como región, como país, y de esta manera unirnos todos para un objetivo tan lindo como fue rescatar a 33 personas que estaban atrapadas”, sostuvo.
El libro, explicó, evita concentrar la narración en autoridades o protagonistas individuales. Su historia se construye desde una perspectiva familiar y generacional: una mujer relata a su hija cómo su abuelo logró ser rescatado gracias al esfuerzo colectivo desplegado por todo un país.
De esta manera, la publicación pone en el centro valores como la solidaridad, el esfuerzo, la perseverancia y la esperanza.
“Por Dios que tuvimos fracasos, por Dios que lo pasamos mal al principio, pero después, con esfuerzo, con tesón y con la ayuda de todos logramos salir adelante. Ese es el mensaje que hay detrás de esta historia, que se llama esperanza y que ojalá no olvidemos jamás”, afirmó Golborne.
Durante su visita, el exministro también abordó los cambios experimentados por la industria minera en materia de seguridad desde el accidente de 2010.
Según indicó, antes de aquel año se registraban en Chile, en promedio, alrededor de 45 fallecimientos anuales vinculados a actividades mineras, mientras que en los últimos años esa cifra se ha situado en torno a 15.
Golborne sostuvo que esta disminución refleja avances relevantes, aunque enfatizó que el objetivo debe continuar siendo llegar a cero fatalidades.
“Aún hay mucho por hacer. Igual 15 personas que se pierdan en una actividad productiva como es la minería es una tragedia y deberíamos llegar a cero”, señaló, agregando que la prevención y la reducción de errores humanos continúan siendo tareas fundamentales para la industria.
El exministro también se refirió al escenario actual del sector, planteando que Chile enfrenta el desafío de aumentar su capacidad productiva y desarrollar nuevos proyectos.
A su juicio, el país necesita potenciar la exploración y generar condiciones regulatorias que permitan avanzar con mayor rapidez en nuevas inversiones, sin dejar de lado la protección ambiental ni la relación con las comunidades.
“No tenemos que demorarnos 15 años en aprobar un proyecto cuando perfectamente se puede aprobar en tres o cuatro. Esa es una situación que tenemos que abordar como país”, afirmó.
Golborne recalcó además el impacto económico y laboral de la actividad minera, tanto por los puestos de trabajo directos como por la extensa cadena de proveedores y servicios asociados, desde empresas contratistas hasta transporte, alimentación, aseo y otros rubros.
Por ello, insistió en la necesidad de impulsar el crecimiento de la industria bajo estándares responsables y compatibles con el cuidado del entorno y las comunidades.
El gerente de Asuntos Externos de Gold Fields, Antonio Amadori, explicó que la compañía decidió apoyar el financiamiento de la publicación luego de ser contactada por Golborne durante el año pasado.
Según señaló, la iniciativa reunía dos áreas consideradas fundamentales para la empresa: la seguridad minera y la educación.
“Nos hizo mucho sentido porque nos permitía poner en valor un aspecto tan esencial como es la seguridad en el ámbito minero y también el tema de la educación, que para nosotros es un lineamiento corporativo muy importante. La educación es el motor del desarrollo social”, destacó.
Amadori calificó positivamente la recepción que tuvo la actividad entre los estudiantes y valoró la capacidad del exministro para adaptar la historia a un lenguaje cercano para los niños.
“No es fácil captar la atención de los niños durante media hora y creo que lo logró. Fue muy emocionante para ellos y también para nosotros”, expresó.
El ejecutivo explicó además que Gold Fields mantiene diferentes iniciativas relacionadas con la formación y empleabilidad regional. Entre ellas mencionó el Programa Legado, que proyecta un trabajo de cuatro años orientado a fortalecer capacidades técnicas de estudiantes y acercarlos a los requerimientos de la minería del futuro.
A ello se suman programas de prácticas, aprendices y desarrollo de talentos, junto con el objetivo de incrementar la contratación de trabajadores de la zona. Actualmente, según Amadori, la operación alcanza aproximadamente un 30% de mano de obra local, porcentaje que la compañía espera seguir aumentando.
Más allá de recordar el operativo técnico que permitió sacar con vida a los trabajadores desde las profundidades de la mina San José, la publicación pretende conservar el significado humano que adquirió el rescate.
Golborne manifestó su aspiración de que el libro pueda incorporarse a las actividades de lectura de los establecimientos educacionales del país, especialmente durante agosto, cuando Chile conmemora el Mes de la Minería.
“Debiéramos leerlo en todos los colegios, debiéramos compartirlo porque, insisto, es una historia país. Esta no es la historia de una persona, no es la historia de un minero; es la historia de un país que se unió para rescatar con vida a 33 personas que estaban sufriendo”, concluyó.
La llegada de los ejemplares a las bibliotecas escolares de Atacama permitirá así que una generación que no vivió directamente aquellos 70 días conozca uno de los episodios más significativos de la historia minera regional y nacional: una historia nacida bajo tierra que terminó transformándose, ante los ojos del mundo, en un símbolo de esperanza, perseverancia y unidad.











