UDA 2026-2030: El plan de Forlin Aguilera para consolidar la educación pública en Atacama
- El rector recién reelecto transparenta las intenciones de seguir expandiendo la oferta académica y potenciar el crecimiento de los programas de doctorado y la investigación territorial. Cómo se proyecta la formación en medio de una intensa transformación digital y la meta de profundizar el rol de la universidad como motor de desarrollo regional son algunos de los ejes que aborda Aguilera en esta reaparición en medios de comunicación.
Tras obtener un 88% de respaldo en las elecciones de rectoría, Forlin Aguilera Olivares continuará hasta 2030 al frente de la Universidad de Atacama. La reciente obtención de una acreditación institucional histórica por 5 años y la reacreditación por 4 años de la carrera de Medicina configuran, en sus palabras, un escenario de “madurez institucional”. Las buenas noticias son acompañadas, también, por la certificación del primer diplomado de Educación Artística.
Con el objetivo de ampliar el abanico de carreras de posgrado, la única casa de estudios estatal de la región expandió su oferta con la meta de llegar a 2029 con al menos nueve programas de doctorado que cubran todas sus áreas. Las ciencias sociales, en el relato de Aguilera, cumplirían un rol fundamental en la formación y el desarrollo de jóvenes talentos en la región, esto frente la reciente relegación de esta área en materia de política pública y cambios en el Fondecyt de Postdoctorado 2027. «Para que exista desarrollo científico a futuro también es importante el desarrollo de las humanidades; ponerlas en una segunda categoría es un error”, advierte el rector de la UDA.
Aguilera ha vuelto a aparecer en medios de comunicación regionales para realizar un balance de lo que fueron cuatro años de gestión, y para ahondar en cómo proyecta cuatro años más: “Seguimos creciendo en años de acreditación con aseguramiento de la calidad y somos una de las pocas universidades que está catalogada con una sanidad financiera que le da garantías a la viabilidad del proyecto institucional. Todo eso lo hacemos siendo la universidad que menos aporte del Estado tiene a nivel nacional”.
Rector, ¿qué valor tienen estos hitos para el proyecto universitario?
Uno de los grandes logros que tenemos como institución en este último tiempo son los cinco años de acreditación avanzada, de manera histórica para nuestra institución, y todos los beneficios que ello conlleva para la Universidad de Atacama y para la región. Que la Universidad del Estado en la región cuente con una acreditación avanzada por su máxima cantidad de años es una muy buena noticia. Además, hace dos días nos llegó una noticia que termina cerrando un círculo muy virtuoso: la acreditación por cuatro años de nuestra carrera de Medicina. Con eso, el 100% de nuestras carreras de acreditación obligatoria (pedagogías, Medicina y Odontología) y nuestros programas de doctorado crecieron en cantidad de años durante el período 2022-2026. Esto muestra una señal de madurez de la Universidad de Atacama, de avances; pero yo siempre lo planteo: esto es imposible que lo haga un rector solo. Hay un rector que lidera, en este caso, con un equipo directivo, pero esto ha sido sostenido por una comunidad universitaria comprometida con los objetivos.
Obtuvo un 88% de respaldo y fue el único candidato. ¿Cómo interpreta ese resultado y qué responsabilidad siente que le entrega la comunidad universitaria?
Primero, es un tremendo respaldo, histórico en nuestra universidad. Y soy muy honesto: me hubiese encantado que hubiese otro candidato o candidata. Sin lugar a dudas, es un tremendo resultado que respalda lo que hemos ido realizando… Lo tomamos con mucha humildad, pero también con una tremenda responsabilidad de seguir avanzando con aquellos cambios que han sido importantes para nuestra universidad: procesos co-constructivos, de participación efectiva, de triestamentalidad y del desarrollo de las personas dentro de nuestra institución, son puntos claves en los cuales vamos a seguir trabajando.
¿En dónde centrarán los esfuerzos ahora?
Para este segundo período vamos a seguir avanzando en los grandes desafíos que tenemos: el desarrollo del posgrado, con doctorados y magísteres; la ampliación de nuestra oferta de pregrado; la internacionalización; y algunos temas que han tenido un desarrollo todavía incipiente, como la modernización de nuestros procesos y la transformación digital. Hoy tenemos más de 20 procesos incorporados a la transformación digital del Estado. A mí me hubiese gustado que avanzáramos muchísimo más rápido, pero esto necesita un poco más de tiempo.
Tradicionalmente se asocia a la UDA con el sector minero. ¿Cómo se proyecta hoy el perfil de la universidad?
La Universidad de Atacama tiene una densidad histórica enorme en minería; somos herederos de la Escuela de Minas de Copiapó de 1857, pero también de la Escuela Normal de Copiapó de 1905 en la formación de profesores. Lo que estamos haciendo ahora es expandir de manera integral la oferta para responder a las nuevas necesidades del territorio. El presente año comenzamos a ejecutar el plan de crecimiento de la oferta académica, que contempla la apertura de 11 nuevas carreras profesionales de aquí al año 2029. Este 2026 ya iniciamos con cuatro de ellas, entre las que destaca la Licenciatura en Ciencias, que tiene tres salidas alternativas inéditas: Física y Astronomía, Medio Ambiente y Recursos Naturales, y Paleontología, convirtiéndonos en la única universidad del país que formará paleontólogos y paleontólogas. A ellas se suman tres nuevas pedagogías muy necesarias para hacer frente al déficit docente: Matemáticas, Historia y Geografía, y Educación Diferencial. En el posgrado también registramos un crecimiento histórico: en 2024 la universidad contaba con un solo programa de doctorado (Astronomía y Ciencias Planetarias), en 2025 incorporamos el Doctorado en Biotecnología y Bioproducción Sustentable, y en 2026 ya fue aprobado el Doctorado en Minería Sostenible y debiésemos cerrar el año con un cuarto programa. Nuestra meta es llegar a 2029 con al menos nueve programas de doctorado.
¿Cuál es el criterio de la UDA para abrir nuevas pedagogías y licenciaturas en ciencias en el escenario actual?
Es un tema de responsabilidad territorial inherente a las universidades del Estado. Cuando hay universidades que cierran pedagogías o ciencias porque no les son rentables económicamente, la Universidad de Atacama abre estas carreras porque las requiere nuestro territorio y las requiere la educación pública de la región de Atacama. Sin embargo, es importante enfatizar que esta rentabilidad social está resguardada bajo un análisis técnico y financiero muy profundo previo al desarrollo del plan de crecimiento. Nos aseguramos de que este plan tenga garantizada una estabilidad financiera que permita su viabilidad en el tiempo. No buscamos utilidades, pero sí una estabilidad financiera robusta que permita el desarrollo sustentable de las carreras en el futuro.
Política pública, fondos de investigación y el rol regional
Otro hito clave es la adjudicación del Fondo de Investigación Universitaria Territorial (FIUT), donde obtuvieron el segundo lugar nacional. ¿Qué impacto práctico tendrá en la región?
El FIUT es una excelente noticia que garantiza un financiamiento estructural para un plan de investigación científica a diez años en el territorio. Participamos en una postulación nacional sumamente exigente, donde competimos 19 universidades de todo el país para solo siete vacantes disponibles, y la UDA obtuvo el segundo lugar a nivel nacional. Lo más importante es que este fondo está precedido por un diagnóstico certero que contempló las nueve comunas de la región, donde la sociedad civil y los gobiernos locales definieron cuáles eran sus ejes prioritarios (como el agua, el capital humano o el desarrollo productivo). Con este financiamiento garantizado, por primera vez la Universidad de Atacama podrá llegar a la totalidad de las comunas para levantar capacidades y entregar respuestas a las problemáticas, que son muy distintas por lo demás, en las distintas comunas de la región.
Pensando en investigación y en la discusión sobre los fondos científicos como el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt), ¿qué rol deben jugar las ciencias sociales y las humanidades?
Para que exista desarrollo tecnológico en el futuro, debe haber ciencia e investigación fundamental de base que luego permita la ciencia aplicada, la innovación y la transferencia tecnológica. Pero hay algo crucial: para poder comprender cualquier tecnología y cómo esta se aplica en nuestra sociedad, se debe comprender el comportamiento de la sociedad misma, y eso es precisamente lo que hacen las ciencias sociales y las humanidades. Por lo tanto, postergar estas disciplinas o tratar de ponerlas en una segunda categoría me parece un error estratégico muy grave si se establece como política pública nacional. Esto no tendrá efectos inmediatos mañana, sino en las próximas décadas en el desarrollo del país. Atacama es un laboratorio natural: tenemos altura geográfica, minería, paleontología, el desierto florido, los cielos más oscuros para la astronomía y un borde costero sumamente importante. Esto tiene que fortalecerse con las líneas de investigación de nuestra Universidad, que es lo que hemos venido haciendo desde el año 2022 a la fecha.
La expansión de la universidad también ha requerido infraestructura y coordinación con otras instituciones. ¿Cómo ha sido el trabajo con el Estado y particularmente con el MOP y la Dirección de Arquitectura?
El incremento de infraestructura debe acompañar el crecimiento de nuestra oferta. Hoy estamos trabajando en ello y existe un trabajo muy colaborativo con la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. El ejemplo más palpable es la Facultad de Medicina, que gracias al Gobierno Regional y al Consejo Regional cuenta con financiamiento para lo que será la mayor inversión en educación en la historia de la región, con más de 30 mil millones de pesos contemplados para su construcción, que debiese comenzar el próximo año. Hoy estamos en el proceso de las obras transitorias que van a alojar a la facultad durante los dos a tres años que dure su construcción. La Universidad de Atacama se debe comprender como la Universidad del Estado en la región, como un motor de desarrollo de Atacama, porque cualquier desarrollo que uno quiera que sea sostenible en el tiempo debe estar acompañado desde la generación de conocimiento; de lo contrario, es imposible mantenerlo en el tiempo.
Hoy el Gobierno está tomando decisiones de política pública que van a tener efectos sobre el país y Atacama durante las próximas décadas, desde medidas en contra de la “permisología” en minería hasta el desarrollo de otros sectores productivos. ¿Qué papel debe jugar una universidad regional frente a esos cambios, considerando además los nuevos desafíos tecnológicos y la necesidad de formar profesionales para ese futuro?
No existe desarrollo sostenible en el tiempo que no esté acompañado de la generación del conocimiento. Por lo tanto, la participación y la actividad de la educación superior, específicamente de las universidades, es fundamental. Y ojo, porque existe la Red de Universidades del Estado, que es la red más grande y está dispuesta en todas las regiones del país, pero las universidades que nos desplegamos y nos emplazamos en las regiones tenemos realidades sumamente heterogéneas. Una universidad regional emplazada, por ejemplo, en Arica y Parinacota tiene una realidad completamente distinta a la que se puede desarrollar en Coquimbo, Maule o Atacama. Por lo tanto, tenemos que hacer frente justamente a ello, y es lo que hacemos con nuestra oferta académica. Cuando hablamos, por ejemplo, de permisología, cualquier cambio tiene que estar acompañado justamente por este análisis, por el aporte desde la generación del conocimiento, pero también teniendo claridad respecto de cuál es la pertinencia que estas decisiones van a tener en el territorio. Es muy distinto tomar una decisión en Santiago sin conocer la realidad de la región de Atacama, y esa pertinencia la entregan justamente las universidades que estamos emplazadas en estos territorios.

