ChileValora instala oficina regional en Atacama y fortalece oportunidades de certificación laboral
La institución pública ya cuenta con dependencias en Copiapó y busca reconocer formalmente la experiencia y trayectoria de trabajadores de la región. Minería, energías renovables, comercio y construcción aparecen entre los sectores prioritarios, mientras se abren oportunidades gratuitas de certificación para personas cesantes.
Un importante avance para el fortalecimiento del capital humano y la empleabilidad comenzó a materializarse en la Región de Atacama con la instalación de una oficina regional de ChileValora, organismo público encargado de reconocer y certificar las competencias laborales adquiridas por las personas a lo largo de su trayectoria.
En conversación con Radio Chañarcillo, Celia Miranda, jefa de la Oficina Regional de ChileValora, y Felipe Rosales, jefe del Área de Certificación Nacional de la institución, abordaron los alcances de esta nueva presencia territorial y las oportunidades que se proyectan para trabajadores, personas cesantes y sectores productivos estratégicos de Atacama.
La oficina se encuentra actualmente en proceso de instalación y funciona en dependencias del Instituto de Previsión Social (IPS), ubicadas en calle Atacama 445, Copiapó, permitiendo que las personas puedan acceder directamente a orientación respecto de los procesos de certificación.
“ChileValora ya llegó a la Región de Atacama. Estamos en un proceso de instalación”, explicó Celia Miranda, destacando que el propósito central de la institución es reconocer formalmente los conocimientos que las personas han adquirido ejerciendo distintos oficios y actividades laborales.
La llegada a la región, sostuvo, adquiere especial importancia debido a que permitirá trabajar directamente en dos aspectos fundamentales para el desarrollo regional: el capital humano y la productividad.
Uno de los principales objetivos de ChileValora es entregar un reconocimiento formal al “saber hacer” de las personas. De esta manera, trabajadores que durante años han desempeñado un oficio, incluso sin contar necesariamente con un título asociado, pueden demostrar sus competencias mediante un proceso de evaluación y obtener una certificación.
La institución funciona bajo una gobernanza tripartita, articulando al sector público, los empleadores y los trabajadores. Esta estructura busca que los perfiles y estándares de competencias laborales respondan a las necesidades reales del mercado del trabajo.
Para Atacama, donde actividades como la minería y la generación energética tienen una participación relevante en el desarrollo económico, esta herramienta puede transformarse en un apoyo para trabajadores que buscan mejorar sus posibilidades de empleabilidad o movilidad laboral.
ChileValora cuenta con un catálogo superior a los mil perfiles ocupacionales, donde se incluyen alternativas vinculadas a diferentes áreas productivas. En el caso regional, existen perfiles relacionados con minería y energías renovables, además de otros sectores económicos.
“Que tengamos una oficina acá va a ser súper importante para poder guiarlos y orientarlos respecto de la relevancia que tiene la certificación y de cómo ellos pueden emplearse en el sector minero, en el sector energía y en otros que también son relevantes para la región”, explicaron durante la entrevista.
Una de las oportunidades anunciadas está dirigida especialmente a quienes actualmente se encuentran sin trabajo y son beneficiarios del Fondo de Cesantía Solidario.
ChileValora está disponibilizado cupos gratuitos de certificación en los sectores de comercio y construcción, por lo que las personas interesadas podrán acercarse tanto a la oficina regional de ChileValora como a la Oficina Municipal de Información Laboral (OMIL) de Copiapó para solicitar información e inscribirse.
En comercio se contemplan perfiles para vendedores y cajeros, mientras que en construcción existirán posibilidades para maestros carpinteros y maestros albañiles.
La invitación está dirigida particularmente a quienes hayan desarrollado anteriormente estos oficios y actualmente estén cesantes, de manera que puedan acreditar formalmente su experiencia y contar con una herramienta adicional al momento de buscar una nueva oportunidad laboral.
“Quienes hayan ejercido oficios en estos perfiles y hoy día se encuentren cesantes, que se acerquen a la OMIL de Copiapó o a la oficina regional de ChileValora. Nosotros felices de poder entregar estos cupos para ayudarlos en su reincorporación al mercado laboral”, señalaron.
Durante la entrevista también se destacó el curso integral de formación y aprendizaje de linieros en transmisión eléctrica, iniciativa que despierta particular interés considerando el crecimiento energético que experimenta Atacama.
Más de 150 estudiantes de la Universidad de Atacama postularon al programa, de los cuales finalmente fueron seleccionadas 34 personas.
La iniciativa fue diseñada y desarrollada mediante un trabajo conjunto entre la empresa privada e instituciones públicas y representa una oportunidad para generar capital humano especializado para las necesidades que presenta el sector eléctrico.
Uno de los aspectos relevantes es que, una vez concretado el proceso formativo, se proyecta que estos futuros linieros puedan posteriormente acceder a la certificación de sus competencias laborales.
De esta manera, la formación y la certificación pueden complementarse para entregar mayores herramientas a quienes buscan incorporarse a áreas vinculadas con transmisión eléctrica, energía e infraestructura.
Desde ChileValora resaltaron además la necesidad de fortalecer la coordinación entre organismos públicos, municipios, empresas, universidades y otros actores relacionados con el mercado laboral.
Esta articulación permitiría construir lo que desde la institución califican como un “círculo virtuoso de la empleabilidad”, donde cada organismo cumple una función determinada.
En este esquema, SENCE desarrolla procesos de capacitación; ChileValora certifica las competencias adquiridas por los trabajadores; y las OMIL, junto con otras instituciones dedicadas a la intermediación laboral, colaboran en la búsqueda y generación de oportunidades de empleo.
“Este círculo virtuoso de la empleabilidad, donde estamos todos articulados, es la forma en la que vamos a poder ayudar a disminuir los índices de cesantía”, explicó Felipe Rosales.
La apuesta es que esta coordinación permita responder no solamente a quienes actualmente buscan trabajo, sino también a los requerimientos de capital humano que presentan las empresas y sectores productivos de Atacama.
Otro aspecto destacado es la duración del proceso de evaluación. A diferencia de una capacitación, que puede extenderse durante semanas o meses, la evaluación de competencias laborales busca determinar conocimientos que la persona ya posee producto de su experiencia.
Según explicaron, el proceso de evaluación puede durar alrededor de dos horas. Cuando la persona está trabajando, se realiza una observación directamente en terreno; mientras que para quienes están cesantes pueden habilitarse espacios o centros de simulación.
Durante esa instancia se observa cómo la persona desarrolla su oficio y se complementa la evaluación con preguntas relacionadas con los conocimientos necesarios para desempeñar correctamente su función.
Posteriormente, tras un periodo aproximado de 20 a 30 días, se entrega el certificado que acredita formalmente las competencias demostradas.
“Esto es bastante ágil y ayuda un montón a generar nuevas herramientas de empleabilidad”, destacaron desde ChileValora.
Con la instalación de su oficina regional, la institución busca que cada vez más habitantes de Atacama puedan transformar los conocimientos adquiridos durante años de trabajo en una certificación reconocida formalmente, fortaleciendo así sus posibilidades de inserción, movilidad y desarrollo laboral.
La oficina regional de ChileValora funciona en calle Atacama 445, al interior de las dependencias del IPS en Copiapó, donde trabajadores y personas interesadas pueden acercarse para recibir orientación sobre perfiles ocupacionales, requisitos y alternativas disponibles para iniciar un proceso de certificación.




