Alcalde Cicardini y compensación de contribuciones: “Debilitar el financiamiento municipal es un error estratégico para el país”
- El presidente de la Asociación Regional de Municipalidades de Atacama criticó la propuesta para resolver la indicación pendiente y acusó el peligro que representa la disminución de la capacidad de los municipios para prestar servicios esenciales.
- “La experiencia ha demostrado que las comunidades no pueden depender de promesas administrativas. Los municipios ya hicieron su parte durante la emergencia y no pueden enfrentar solos un proceso que corresponde al Estado”, señaló respecto a la reconstrucción de la región tras el sistema frontal.
Tras haberse retirado de la urgencia por falta de quórum a fines de julio, este martes el Senado debió pronunciarse sobre el informe de la Comisión Mixta, donde se discutió en torno al mecanismo de compensación municipal ante la exención del pago de contribuciones para adultos mayores de 65 años, una medida que dividió a las municipalidades del país y tensionó las negociaciones entre La Moneda y el Congreso.
La reforma exime del pago de contribuciones a la primera vivienda de personas mayores de 65 años. Dado que estas contribuciones financian más del 50% del Fondo Común Municipal (FCM), se ha generado una tensa discusión sobre cómo reponer esos recursos, lo que parte de los alcaldes han tildado de “un problema de inequidad y desigualdad”. El mecanismo propuesto por el Gobierno apuesta por garantizar “certeza jurídica”, y establece que la reducción de ingresos municipales será compensada mediante recursos fiscales generales, financiados en gran medida por el IVA.
Al respecto, el alcalde de Copiapó y presidente de la Asociación Regional de Municipalidades de Atacama (ARMA), Maglio Cicardini, señaló que en la región la postura es clara: “Si el Estado va a compensar la menor recaudación por contribuciones, esa compensación debe fortalecer el Fondo Común Municipal y no profundizar las desigualdades territoriales”.
“El Fondo Común Municipal existe precisamente para que Chile tenga municipios con mayores oportunidades de desarrollo, independiente de la riqueza de su territorio. Si los recursos provenientes de impuestos generales terminan beneficiando principalmente a las comunas con mayor valor inmobiliario, se desvirtúa ese principio de solidaridad que ha sostenido al municipalismo durante décadas”, agregó.
Para Cicardini, la discusión debería orientarse a garantizar que las 345 comunas reciban un trato justo y que el Estado cumpla su rol redistributivo. “Si todos los chilenos financian esa compensación mediante impuestos generales, es razonable que esos recursos lleguen al Fondo Común Municipal y se distribuyan bajo los criterios solidarios que ya contempla la ley. Esa es la forma de fortalecer a todo el país y no solo a quienes tienen una mayor base tributaria”, explicó.
Cabe destacar que especialistas y organismos como el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) ha mantenido sus alertas durante todo el proceso sobre la sostenibilidad de la medida, advirtiendo que el proyecto presenta riesgos de déficit fiscal al menos hasta el año 2031, dado que el mayor crecimiento prometido no alcanzaría a compensar la caída en la recaudación permanente.
La reconstrucción de Atacama
“La emergencia no termina cuando deja de llover; termina cuando las familias recuperan sus viviendas, la conectividad, la infraestructura y los servicios básicos”, indicó el alcalde de Copiapó al ser consultado por lo que queda pendiente para la reconstrucción de Atacama luego de los daños ocasionados por el sistema frontal.
Tras la exclusión de Atacama y Coquimbo del Fondo de Emergencia contemplado en el proyecto de Megarreforma, el cual está restringido a las regiones de Ñuble, Biobío y Valparaíso, el alcalde Maglio Cicardini aseguró que “desde ARMA impulsaremos una coordinación con las asociaciones municipales del país, con los parlamentarios de la región y con los gobiernos locales del norte para insistir en que la reconstrucción quede respaldada por recursos claros, oportunos y con rango presupuestario”.
Asimismo, sostuvo que la reconstrucción debe responder a criterios objetivos de afectación y no a decisiones circunstanciales, entendiendo el rol de los municipios como primera puerta de respuesta cuando ocurre una emergencia. “Somos quienes desplegamos maquinaria, funcionarios, ayuda social, seguridad y apoyo a las familias desde las primeras horas. Todo eso requiere recursos permanentes y previsibles”, explicó.
En esa línea, señaló que cualquier modificación al sistema de financiamiento municipal debería garantizar que ninguna comuna vea debilitada su capacidad para prestar servicios esenciales: “No estamos hablando solo de obras o inversiones; hablamos de seguridad, recolección de residuos, alumbrado público, asistencia social y de la capacidad de reaccionar frente a incendios, inundaciones o temporales”.
“Por eso insistimos en que la discusión no puede limitarse a compensar montos, sino que debe resguardar el principio de solidaridad que sustenta al Fondo Común Municipal. Chile necesita municipios fuertes para enfrentar emergencias, especialmente en regiones como Atacama, donde los desastres naturales son cada vez más frecuentes e intensos. Debilitar el financiamiento municipal sería un error estratégico para el país; fortalecerlo, en cambio, es una inversión en resiliencia, seguridad y calidad de vida para todos los chilenos”, finalizó el edil.

