Paula Guerrero, seremi MOP: “Necesitamos un plan de reconstrucción con estándares de resiliencia frente al cambio climático”
De acuerdo con el último balance del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el saldo que deja en Atacama el sistema frontal que afectó a gran parte del país llega a 403 personas damnificadas y 250 aisladas. A nivel nacional, el organismo contabiliza 16.171 personas damnificadas y 13.853 que permanecían aisladas producto de los problemas de conectividad derivados de las lluvias.
En la última visita que realizó el Presidente a la región se definió una agenda para recuperar la conectividad, con medidas concretas destinadas a intervenir puntos críticos de la infraestructura vial. En Freirina, el Ministerio de Obras Públicas anunció la instalación de un puente mecano de una vía y 60 metros de longitud en la Ruta C-468, en el sector de la quebrada El Alarcón, con una inversión aproximada de $600 millones y un plazo estimado de dos semanas para su puesta en servicio. A eso se suma la reposición del puente Los Loros, destruido por la crecida del río Huasco, cuya nueva estructura tendrá cerca de 35 metros de longitud y significará una inversión estimada de $350 millones.
Mientras estas obras comienzan a ejecutarse, los equipos de Vialidad continúan desplegados en distintos puntos de la región. En San Félix, personal del organismo trabaja en el kilómetro 74 de la Ruta C-489, utilizando maquinaria pesada para retirar material acumulado y mantener las condiciones de transitabilidad del camino. En paralelo, la Ruta 5 Norte mantiene habilitado durante las 24 horas el tramo Vallenar-La Serena para todo tipo de vehículos y en ambos sentidos, aunque aún hay sectores con circulación bidireccional y restricciones producto de las socavaciones. Como parte de las medidas adoptadas, además, se mantiene suspendido el cobro de peaje en este tramo.
Hoy la tarea, además de recuperar la conectividad, apunta a definir cómo se reconstruirá la infraestructura dañada y bajo qué estándares se proyectarán las nuevas obras, considerando los efectos del cambio climático.“La reconstrucción debe entenderse como un sistema integrado; (…) la recuperación de Atacama va mucho más allá de reconstruir caminos”, explica Paula Guerrero, seremi de Obras Públicas de Atacama.
Dados los antecedentes informados por las autoridades y medios de comunicación relacionados con el pronóstico meteorológico y la incidencia que se estimaba para Atacama, ¿cómo se preparó el MOP para abordar esta contingencia? ¿Cuánto hubo de preparación y coordinación con las autoridades locales correspondientes?
La preparación comenzó antes del inicio del sistema frontal, mediante reuniones del COGRID Regional, instancia donde participaron los distintos organismos del Estado y que fue liderada por la delegada presidencial Sofía Cid Versalovic. Esa coordinación permitió definir responsabilidades, fortalecer la comunicación con las comunas y anticipar el despliegue de los equipos en terreno. En mi caso, establecí el centro de operaciones en la Dirección Provincial de Vialidad de Huasco, llegando a Vallenar durante la madrugada del 16 de julio para coordinar desde las primeras horas con los equipos de Vialidad, la Dirección de Obras Hidráulicas y los municipios. Paralelamente, la Dirección de Obras Hidráulicas ejecutó acciones preventivas sobre infraestructura crítica, mientras que la Dirección de Vialidad posicionó maquinaria y personal en sectores estratégicos de las provincias de Huasco, Copiapó y Chañaral. Asimismo, la capacidad regional fue reforzada con maquinaria y equipos provenientes de la Región de Antofagasta, lo que permitió aumentar la capacidad operativa del Ministerio en los sectores de mayor afectación. Nuestro principio siempre fue claro: resguardar la vida de las personas, mantener la continuidad de los servicios esenciales y actuar con rapidez para recuperar la conectividad. La activación de recursos en el COGRID y el trabajo coordinado entre instituciones permitieron responder oportunamente frente a una emergencia de características únicas.
¿Qué medidas concretas podrían haber ayudado a prevenir daños de esta escala?
Estamos frente a un evento hidrometeorológico de carácter extraordinario, cuya magnitud superó ampliamente los registros históricos en diversos sectores de la región. Ante fenómenos de esta naturaleza es muy difícil evitar completamente los daños. Lo importante es contar con planificación, coordinación institucional y capacidad de respuesta, aspectos que estuvieron presentes durante esta emergencia. Sin perjuicio de ello, cada evento deja aprendizajes importantes que permitirán fortalecer los sistemas de monitoreo, mejorar la infraestructura resiliente, reforzar la conservación de cauces y quebradas, y perfeccionar los protocolos de despliegue preventivo de maquinaria y equipos.
¿Cómo se organizó el trabajo en terreno los primeros días? ¿Los tiempos de respuesta fueron los adecuados por parte de la empresa concesionaria responsable de garantizar la conectividad del país?
Nuestro despliegue comenzó antes de que se produjeran los principales cortes de conectividad. Cuando posteriormente se interrumpió la Ruta 5 Norte, todo el Ministerio concentró sus esfuerzos en recuperar la conectividad de manera prioritaria. Uno de los hitos estratégicos fue la recuperación de la conexión por Maitencillo, indispensable para restablecer el abastecimiento de agua potable hacia Freirina y Huasco. Del mismo modo, se trabajó intensamente para habilitar la Ruta C-10 Costera, permitiendo contar con una vía alternativa mientras la Ruta 5 permanecía interrumpida. Los equipos del Ministerio trabajaron de manera ininterrumpida, de lunes a domingo, coordinando maquinaria, personal y recursos técnicos. Desde el 16 al 30 de julio han transcurrido sólo 15 días y en ese período se logró recuperar gran parte de la conectividad prioritaria de la región. Quiero destacar también el enorme compromiso de los funcionarios del MOP, Ejército, Carabineros, PDI, Bomberos, Servicios Públicos, municipales y especialmente de muchas mujeres que desempeñaron un rol fundamental en la coordinación y gestión de esta emergencia, trabajando las 24 horas cuando las condiciones lo permitían.
La delegada presidencial Sofía Cid criticó abiertamente que a la concesionaria le faltó preparación y que debió tener maquinaria instalada preventivamente en peajes o puntos estratégicos antes de que ocurrieran los cortes. ¿Comparte usted esta visión técnica y qué exigencias se le harán a la empresa para que esto no se repita?
Toda emergencia deja espacios para revisar procedimientos y fortalecer las capacidades de respuesta. Una vez superada esta etapa, corresponderá realizar las evaluaciones técnicas que permitan identificar oportunidades de mejora para todos los actores involucrados. También es importante dimensionar la magnitud del evento. Este sistema frontal activó simultáneamente más de 24 quebradas en la provincia de Huasco, además de numerosas quebradas que afectaron la Ruta 5 Norte y gran parte de la red vial regional. Las consecuencias fueron de enorme magnitud: socavones, pérdida de plataformas de caminos, destrucción de obras de drenaje, daños en puentes, afectación de infraestructura de riego, sistemas sanitarios rurales, agricultura y actividades productivas. En algunos sectores, como la Ruta C-500, la plataforma vial prácticamente desapareció producto de la fuerza de las aguas. Nuestro foco durante la emergencia ha sido recuperar la conectividad y atender las necesidades de las personas. Posteriormente corresponderá analizar técnicamente las mejoras necesarias para enfrentar de mejor forma futuros eventos climáticos extremos.
Durante la emergencia, se destacó una «coordinación estrechísima» donde empresas mineras como Caserones y Transportes Cruz «se cuadraron» bajo las instrucciones de Vialidad para despejar rutas en sectores como Río Jorquera. ¿Es sostenible que la conectividad de la región dependa de la voluntad y equipos de empresas privadas? ¿Qué planes tiene el MOP para fortalecer el parque de maquinaria propia en la región y no depender de terceros en rescates críticos?
Las grandes emergencias requieren la colaboración de todos. La experiencia demuestra que la articulación entre el Estado, el sector privado, la academia y las comunidades permite responder con mayor rapidez y eficiencia. La Dirección de Vialidad cuenta con administración directa, equipos provinciales y maquinaria propia distribuida en las tres provincias de Atacama. Sin embargo, frente a una emergencia de esta magnitud fue fundamental complementar esa capacidad. Quiero destacar especialmente el apoyo que recibimos desde la Región de Antofagasta, cuyo envío de maquinaria permitió reforzar significativamente la capacidad operativa del Ministerio en los sectores afectados. Del mismo modo, empresas mineras colaboraron bajo la coordinación técnica de Vialidad, permitiendo acelerar el despeje y la habilitación de rutas críticas. Asimismo, especialistas provenientes de otras regiones apoyaron la evaluación de puentes, el levantamiento de daños y el diseño de soluciones de emergencia. No sólo se requieren máquinas; también se necesita capital humano altamente especializado para enfrentar una catástrofe de estas características. Paralelamente, la Dirección Regional de Vialidad, continúa gestionando el fortalecimiento del parque de maquinaria regional ante el Gobierno Regional para seguir aumentando nuestra capacidad de respuesta.
El gobernador Miguel Vargas ha confirmado que los fondos de emergencia del 2% del FNDR ya se agotaron y pidió usar el Fondo de Infraestructura de la Ley de Royalty para la reconstrucción de carreteras y puertos. ¿Qué proyectos de conectividad vial se priorizarían para ser financiados con estos recursos de ser aprobado? ¿Qué obras de mayor envergadura se contemplan para evitar que las rutas vuelvan a colapsar con las lluvias?
Hoy la prioridad continúa siendo la emergencia: despejar rutas, recuperar la conectividad y restablecer los servicios básicos. Sin embargo, paralelamente ya se está levantando toda la información técnica necesaria para la etapa de reconstrucción. Existen daños muy importantes, como en la Ruta C-500 entre Domeyko y Chañaral de Aceituno, donde en algunos sectores la plataforma vial desapareció completamente. Para enfrentar esa situación se ha trabajado con apoyo de imágenes satelitales, información aérea y un importante despliegue de maquinaria en terreno. La siguiente etapa será desarrollar un plan de reconstrucción que no sólo recupere la infraestructura existente, sino que incorpore estándares de resiliencia frente al cambio climático, mejorando el diseño de caminos, puentes, drenajes y obras de protección.
Se ha mencionado la posibilidad de elevar ciertos tramos de la Ruta 5 Norte que sufren inundaciones recurrentes. Considerando que la reconstrucción total de la infraestructura dañada podría extenderse por hasta dos años y costar millones de dólares, ¿cuál es el cronograma para estas soluciones definitivas? ¿Habrá efectivamente una inversión en infraestructura resiliente al cambio climático de forma inmediata?
Aún nos encontramos en una etapa muy temprana del proceso. En pocas semanas hemos logrado recuperar gran parte de la conectividad prioritaria, pero la reconstrucción definitiva requerirá estudios técnicos y una planificación adecuada. Las soluciones futuras deberán considerar criterios de resiliencia, incorporando mejoras en infraestructura vial, obras hidráulicas, estaciones meteorológicas, fortalecimiento de aeródromos para emergencias, infraestructura de abastecimiento y conservación de cauces. La reconstrucción debe entenderse como un sistema integrado, donde participan distintos ministerios y organismos públicos, porque la recuperación de Atacama va mucho más allá de reconstruir caminos.
En esa línea, ¿qué acuerdos concretos para la focalización de recursos para la reconstrucción se lograron en la segunda visita del presidente Kast? El ministro Quiroz aseguró que “los recursos van a estar”, y el ministro Poduje, en tanto, mencionó que la reconstrucción de viviendas y obras urbanas será llevada a cabo junto al MOP…
La segunda visita del Presidente de la República reafirmó el compromiso del Gobierno con la reconstrucción de Atacama y permitió fortalecer la coordinación entre los distintos ministerios e instituciones que participarán en esta etapa. Uno de los hitos más relevantes fue la visita del Presidente al socavón ubicado en la quebrada El Alarcón, en la comuna de Freirina. Desde ese lugar se presentaron las soluciones que el Ministerio de Obras Públicas implementará para recuperar la conectividad, anunciando tanto la intervención del socavón como la reposición del puente Los Loros, dos obras prioritarias para restablecer la conectividad y la seguridad de la provincia del Huasco. El hecho de realizar este anuncio en terreno permitió constatar directamente la magnitud de los daños y reafirmó el compromiso del Gobierno con acciones hacia la emergencia, reconstrucción oportuna y basada en criterios técnicos. También es importante destacar la presencia permanente de las autoridades del Ministerio de Obras Públicas durante toda la emergencia. El Ministro de Obras Públicas ha visitado la Provincia del Huasco en dos oportunidades; el Subsecretario de Obras Públicas también ha estado presente en dos ocasiones, y el Director Nacional de Vialidad concurrió a la región para apoyar directamente el trabajo en terreno. A ello se suma el despliegue de equipos técnicos provenientes del nivel central, conformados por especialistas en puentes, conservación, hidráulica y evaluación de infraestructura, quienes han trabajado junto a los equipos regionales en el levantamiento de daños, la definición de soluciones de emergencia y la planificación de la reconstrucción. La reconstrucción de Atacama requerirá un trabajo intersectorial. El Ministerio de Obras Públicas se continuará coordinando con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el Gobierno Regional, los municipios y los demás servicios públicos para recuperar la infraestructura dañada, fortalecer la conectividad y ejecutar obras con estándares más resilientes frente a futuros eventos climáticos.
Este jueves se anunció la habilitación de tránsito 24 hrs para el tramo Vallenar-La Serena de la Ruta 5. ¿Cuáles son las indicaciones generales y que llamado se hace desde el MOP para seguir avanzando con las obras de reconstrucción?
La habilitación permanente de la Ruta 5 Norte constituye un avance muy importante para la recuperación de la región, pero debemos recordar que continúan ejecutándose obras de emergencia en distintos puntos. El llamado es a conducir con responsabilidad, respetar la señalización provisoria, atender las indicaciones de los equipos que trabajan en terreno y mantenerse informados sobre las condiciones de las rutas. Como Ministerio de Obras Públicas seguiremos desplegados hasta recuperar completamente la infraestructura dañada. Nuestro compromiso es avanzar desde la emergencia hacia una reconstrucción que permita contar con una red vial más segura, más resiliente y preparada para enfrentar los desafíos que impone el cambio climático.


