Obispo Ricardo Morales solidariza con la comunidad atacameña afectada por precipitaciones
Un ferviente mensaje de solidaridad y adhesión a la comunidad atacameña afectada por las precipitaciones que afectaron a la zona, formuló el Obispo de la Diócesis de Copiapó, Monseñor Ricardo Morales Galindo.
“Estamos muy conmovidos, también con mucho dolor, por todo lo que ha significado este evento climático en nuestra región. Hemos tenido lluvias como nunca antes y esa realidad coloca en evidencia que nuestra actual infraestructura no está preparada para recibir tal cantidad de lluvias. Muchos son los factores que influyen, el cambio climático, la corriente del Niño, en fin. Todo eso afecta indudablemente lo que significa las viviendas, las calles, las autopistas, en fin”, indicó.
Además indicó “ahora, el dolor evidentemente lo sentimos porque estamos cerca de la gente, nuestras comunidades, parroquias y capillas están en poblaciones y eso significa conocer de primera mano cómo la gente tiene que sacar el agua de sus casas, protegerse de la lluvia con plástico, ahora, gracias a Dios, con un poco más de sol, comenzar a secar la ropa que se mojó”.
Ahondando en conceptos el Obispo agregó que “entonces, toda esa realidad de nuestras comunidades, los sacerdotes, las religiosas, la van conociendo de primera mano y estamos ahí acompañando, como digo, con mucho dolor, con mucha tristeza por todo lo que ha significado esto, por las pérdidas humanas, en primer lugar. En nuestra región hasta el momento hay una persona que falleció y en la región de Coquimbo tenemos otras más, hay desaparecidos.
APOYO Y SOLIDARIDAD:
Monseñor recalcó que “Creo que solidarizar con los que están sufriendo es la primera actitud, desde la fe, elevar al Señor una oración por esas personas que la están pasando mal, que están sufriendo y comprometernos también como iglesia porque la Fundación Cáritas de la Diócesis,- que tiene como función precisamente ir en ayuda de personas con necesidad,- está organizada de diversas maneras: ya sea recolectando alimentos, alimentos no perecibles, ropa, zapatos, y hemos estado en eso, organizados para ir en ayuda. Queremos llevar ropa, enseres a Vallenar. Lamentablemente la ruta hasta ahora continúa cortada y eso ha sido bien complejo, pero estamos acompañando desde nuestras parroquias, desde nuestras capillas, a las personas que la están pasando mal, nuestros párrocos. Las encargadas de parroquias también están cerca de las personas que la están pasando mal, en Tierra Amarilla, en Huasco, en Freirina, hay sacerdotes que están aislados, los que están en Huasco, los que están en Freirina, también el Padre Antonio Pérez que está en Alto del Carmen, está aislado”.
Monseñor Ricardo Morales Galindo añadió que “No obstante nuestra iglesia en Atacama está con la gente, estamos tratando de acompañar, de animar en la fe, fortalecer la esperanza, porque aquí el trabajo es de todos, pero no podemos bajar los brazos. Nuestra región sabe lo que significa el sufrimiento por los eventos climáticos, 2015, 2017, dramáticamente la región conoció lo que significa la fuerza de la naturaleza y hoy día tenemos que unirnos nuevamente y tener claro que unidos vamos a poder salir adelante”.
También valoró el trabajo de las autoridades en pro de salvar la emergencia y apoyar a las comunidades afectadas por las inclemencias climáticas, “Yo en ese sentido quisiera agradecer también tanto a la Delegada Presidencial como al Gobernador Regional, a los alcaldes también de nuestra región que han sacado adelante con mucho esfuerzo lo que significa esta catástrofe que estamos viviendo y lo más bonito es ver cómo han trabajado unidos. Yo creo que eso es una muestra para todos nosotros de que unidos vamos a poder salir adelante, más allá de las diferencias legítimas”.
Resaltó también la organización solidaria en la Diócesis, para ir en apoyo de los afectados ”es muy importante destacar, el Valle Norte, todo lo que es Chañaral, Diego de Almagro, El Salvador, también Copiapó, se está organizando a nivel de los religiosos, religiosas y también de Cáritas para ir en ayuda de los hermanos del Valle Sur, del Valle Huasco, porque ahí estamos conscientes de que hay una necesidad urgente y que tenemos que ir con alimentos, tenemos que ir con ropa de abrigo, tenemos que ir con zapatos, con una serie de enseres para ir recuperando de a poco y que la gente que está en albergue pueda ir contando con lo necesario.
Finalmente el Obispo de la Diócesis expresó “después vendrá lo segundo que es la reparación, reconstrucción, pero bueno, la primera idea es asegurar que la gente tenga ropa seca y que pueda dormir en un espacio seguro”.



