Sernageomin coordina acciones en Atacama frente a emergencia preventiva
- En conversación con Diario Chañarcillo, el jefe de Emergencias del servicio detalló el despliegue especial en la provincia del Huasco y las medidas que involucran el protocolo nacional a nivel local. “Vamos a tener un equipo de fiscalización minera para apoyar la coordinación con municipios de la provincia”, aseguró.
En el marco de la Emergencia Preventiva decretada por el Gobierno para diez regiones, entre ellas Atacama, y el despliegue preventivo anunciado por la Delegación Presidencial Regional, en entrevista con Diario Chañarcillo el jefe de Emergencias del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), Pedro Berríos, se centró en el riesgo geológico asociado a las lluvias en una región desértica y con fuerte presencia de minería.
¿Por qué este frente preocupa a Sernageomin? Berríos ahondó en cómo se han preparado junto al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y las municipalidades, además de qué decisiones han tomado y cómo planean responder ante este evento. “Hoy contamos con mapas de peligro y herramientas que no existían en 2015”, explicó, a propósito de los aluviones que afectaron Chañaral, Diego de Almagro, Copiapó, Tierra Amarilla y Alto del Carmen.
Cabe destacar que durante la tarde de este martes, momentos después de la conversación con el jefe de Emergencias, el biministro Daniel Mas citó a empresas y gremios mineros con el propósito de coordinar y revisar planes de contingencia y acciones preventivas de la industria minera ante eventuales impactos de la amenaza meteorológica.
El Gobierno declaró Emergencia Preventiva para Atacama. ¿Qué rol está jugando Sernageomin respecto al sistema frontal para la región?
Primero que todo, estamos frente a un evento que se encuentra bajo monitoreo permanente desde que se decretó la Emergencia Preventiva. Existe una coordinación constante entre Sernageomin, la Dirección Meteorológica y Senapred, lo que permitió activar los protocolos de trabajo conjunto que mantenemos y ya despachamos una minuta técnica donde evaluamos la posibilidad de ocurrencia de remociones en masa para la Región de Atacama, considerando que las precipitaciones deberían comenzar a afectar con mayor intensidad durante este fin de semana.
¿Qué acciones concretas ha adoptado Sernageomin desde que se conocieron los pronósticos y cómo se están coordinando con Senapred, la Delegación Presidencial y los municipios?
Desde hace varios días existe una coordinación permanente por medio de Senapred. Desde Sernageomin ponemos a disposición información técnica para identificar los lugares con mayor probabilidad de presentar remociones en masa en base al pronóstico que nos da Meteorología. En paralelo, junto a nuestra Dirección Regional, movilizamos personal hacia la provincia del Huasco, que sería una de las primeras zonas en recibir las precipitaciones en los próximos días. Allí vamos a tener equipos de fiscalización minera para apoyar la coordinación territorial con los municipios y mantener un monitoreo local de estas precipitaciones.
¿Qué indicaciones se han entregado a empresas mineras de la región?
Tenemos una solicitud directa del biministro de Minería y la Subsecretaría de Minería y nos hemos puesto en contacto con todas las empresas mineras, desde las pequeñas hasta las más grandes de la Región de Atacama, para poner a disposición los planes de emergencia preventivos y que sean activados conforme a los protocolos en base a la amenaza que se pueda dar en el territorio.
Tras la experiencia de los aluviones de 2015, ¿qué capacidades tiene hoy Sernageomin que antes no existían?
Estamos hablando de un evento que fue hace más de 10 años, por lo que se han implementado medidas de mitigación en el territorio: medidas de control aluvional en el Río Copiapó, en Diego de Almagro y en las principales cuencas de la región de Atacama. También existen cartografías de peligro que ha emitido Sernageomin que indican las zonas más propensas a eventos de remoción en masa que antes no existían. Ahora es diferente a lo que sucedió en esas oportunidades, que fueron, digamos, lluvias estivales, en marzo. En esta oportunidad la isoterma nos debería jugar a favor.
Sectores bajo mayor vigilancia
¿Existen zonas identificadas como críticas donde el servicio haya reforzado el monitoreo o emitido recomendaciones específicas a otras instituciones?
La principal atención está puesta en la provincia del Huasco, pero también se mantiene vigilancia sobre sectores al interior de Vallenar y Alto del Carmen. Han habido eventos de remoción en masa en el pasado y hay que tener ojo y monitorear puntualmente.
¿Qué recomendaciones hay para quienes deben viajar por rutas interiores o precordilleranas durante estos días?
Las recomendaciones técnicas apuntan a evitar, en la medida de lo posible, los desplazamientos hacia sectores interiores y precordilleranos, donde las precipitaciones podrían generar caídas de rocas y otros procesos asociados a remociones en masa. Por lo tanto, acá hay un llamado muy importante, aparte del que hace el Estado y organismos técnicos, que es también a la autoprotección: si no es estrictamente necesario salir o transitar de una provincia a otra o en zona cordillerana, es mejor evitar y reagendar la salida para otro día.
Si el sistema frontal supera las proyecciones, ¿cómo cambiará el protocolo de actuación de Sernageomin y con quién se coordinará?
Si las condiciones cambian, Senapred activará los protocolos correspondientes utilizando la información técnica que entrega Sernageomin para apoyar la toma de decisiones por parte de las autoridades. Una vez finalizadas las precipitaciones será necesario evaluar el estado en que quedaron los suelos, ya que las condiciones del terreno pueden seguir evolucionando incluso después del término de las lluvias. El rol que cumplen los medios de comunicación es muy importante para poder retransmitir la información oficial y para no generar situaciones de pánico innecesario.
Una vez finalicen las lluvias, ¿cuándo se podría decir que ya no hay riesgo?
Cuando se baje la alerta recién se podría evaluar las condiciones de las cuencas y las quebradas del territorio. Ahora, hay que ver también cómo quedan los suelos y subsuelos. En un país como Chile, una lluvia o un sismo importante también debe quedar registrado. Es un trabajo de largo plazo: no basta con que termine de llover, se requiere una evaluación un poco más extensa.

