Región - Actualidad

Camila Caviedes, geóloga: “Chile no puede seguir siendo un país sin protección para sus meteoritos”

  • La conmemoración del Día del Asteroide el 30 de junio levantó dudas en relación a cómo nos ocupamos de los cielos de Atacama y el valor que tiene la meteorítica para el desarrollo de la región y el país. La experta asegura que es urgente avanzar hacia una política de protección de meteoritos hallados en territorio nacional.
  • Si bien la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de la UNESCO, vigente desde 1972, no declara a los meteoritos como Patrimonio de la Humanidad, sí reconoce la importancia de proteger sitios naturales de valor científico excepcional.

En Chile, la astronomía suele llamar la atención cuando se trata de fenómenos como los eclipses, las lluvias de estrellas, o eventos puntuales como viajes a luna o el reciente interés por el Día Internacional del Asteroide. Sin embargo, nuestro país también alberga uno de los patrimonios meteoríticos más importantes del planeta: gracias a las condiciones de extrema aridez del Desierto de Atacama, los meteoritos que han impactado se han conservado por millones de años, convirtiendo al norte de Chile en un laboratorio natural de relevancia mundial, aunque aún sin una legislación específica que regule su protección y conservación.

Para Camila Caviedes, geóloga y candidata a Doctora en Astronomía y Ciencias Planetarias, este territorio es un reservorio científico invaluable a nivel global. Debido a la hiperaridez de la zona, explica, estas piezas funcionan como fósiles del sistema solar que permiten estudiar la astrobiología y la evolución planetaria en condiciones únicas.

Pese a que la investigadora sostiene que el desafío es dejar de entender los meteoritos únicamente como objetos de colección y reconocerlos como un patrimonio científico estratégico para el país, la ausencia de un marco regulatorio ha permitido durante años la extracción y comercialización de ejemplares sin que exista un control efectivo sobre su destino o disponibilidad para la investigación.

Durante julio el Museo Mineralógico de la Universidad de Atacama presentará una exposición dedicada a la meteorítica, donde el público podrá conocer distintos tipos de meteoritos, sus procesos de conservación en el desierto y las evidencias geológicas que dejan los impactos extraterrestres, acercando a la comunidad a un patrimonio que, aunque proviene del espacio, forma parte de la historia natural del territorio atacameño.

¿Cuál es la importancia de los meteoritos en Chile? ¿A qué escenario se enfrentan en la región de Atacama?

Es vital poner sobre la mesa la importancia de regular este patrimonio, ya que en el extranjero se sabe que Chile no tiene leyes de protección. El desierto de Atacama permite conocer el flujo de material extraterrestre en una ventana de 3 millones de años, algo único. Históricamente, desde los pueblos originarios que usaron meteoritos pensando que era plata hasta los primeros geólogos como Ignacio Domeyko, Copiapó ha tenido un rol relevante, pero hoy existe una urgencia de protegerlo ante el desconocimiento de la comunidad.

¿Qué diferencia al desierto de Atacama de otros lugares y por qué los meteoritos son tan relevantes para la ciencia?

Atacama es un desierto único, por encima de la cota 1000 y en el límite de la vida debido a su hiperaridez. Los meteoritos son como «fósiles del sistema solar»; a través de ellos conocemos su historia y evolución. Además, al estudiar qué microorganismos colonizan estos meteoritos (especialmente los condritos ordinarios que no tienen materia orgánica propia), abrimos puertas a la biotecnología y a entender cómo encontrar vida en Marte, siendo Atacama el mejor análogo marciano de la Tierra.

¿Cómo se vincula la meteorítica con la protección del territorio y qué han descubierto en sus investigaciones?

Desde el área de patrimonio de la Sociedad Geológica de Chile, realizamos un análisis estadístico que mostró que desde 2016, cuando se dio a conocer la altísima densidad de meteoritos en Atacama gracias al trabajo de la geóloga Millarca Valenzuela, el lugar se volvió un destino idóneo para cazadores. Hemos detectado que personas de países como Rusia, España y Polonia entran como turistas para extraer grandes cantidades de meteoritos. Los «cazadores» no buscan un uso científico, sino un beneficio económico.

¿Cuánto puede llegar a valer hoy un meteorito en ese mercado?

El rango es amplio: desde US$10 el gramo para los más comunes, hasta US$1.000 el gramo por piezas raras. Por ejemplo, en Atacama se encontró el primer meteorito marciano (del grupo de las nakhlitas) llamada Caleta del Cobre 022, que hoy es 100% propiedad privada en Francia, sin acceso para nosotros.

Pasado, presente y futuro de los meteoritos

En 2024 ingresó a la Comisión de Ciencia de la Cámara de Diputados el proyecto de ley que busca regular el uso científico y comercial de los meteoritos en Chile, establecer normas para su protección, definir procedimientos para su registro y conservación, e incorporar la meteorítica dentro de las evaluaciones ambientales de proyectos que se desarrollen en zonas de alta concentración de hallazgos, especialmente en el Desierto de Atacama.

La discusión adquiere especial relevancia considerando que en 2028 Chile será sede de la 90ª reunión anual de la Meteoritical Society, el principal encuentro científico dedicado al estudio de meteoritos y ciencias planetarias. Para Caviedes, la fecha representa una oportunidad para posicionar al país como referente internacional en esta disciplina, pero también un llamado a avanzar en una legislación que permita resguardar un patrimonio cuya importancia trasciende el interés académico y se proyecta hacia áreas como la astrobiología, la defensa planetaria y la futura exploración espacial.

Tú eres asesora y autora del proyecto de ley para la protección de meteoritos en Chile (boletín 17174-19). ¿En qué consiste esta propuesta?

Buscamos regular el mercado y evitar el tráfico que ocurre por la ausencia de ley. Queremos que los proyectos eólicos o solares en el desierto incluyan una «línea base de meteoritos», similar a la arqueología o paleontología. Actualmente, solo el 1,5% de los meteoritos hallados en Chile están en manos del Estado, el resto es privado. Necesitamos acceso real a ellos para estudios de seguridad planetaria (para evitar impactos de asteroides, por ejemplo), astrobiología y minería espacial.

¿Cuál es el escenario de Atacama frente al encuentro internacional de meteorítica de 2028? ¿Qué riesgo corre Chile si no legisla antes de esa fecha?

En 2028 se celebrará la reunión anual de la Meteoritical Society en Antofagasta, lo que traerá a cientos de especialistas al país. Si no tenemos una ley para entonces, existe el riesgo de que los asistentes aprovechen el viaje para «cazar» y llevarse lo que queda. Chile podría pasar de ser una potencia en meteorítica a que su patrimonio sea solo un recuerdo. Es necesario que este gobierno le otorgue urgencia a esta regulación dentro de sus lineamientos científicos.

¿Qué nos podrías comentar sobre la exposición meteórica de julio en el Museo Mineralógico?

Durante julio el Museo Mineralógico presentará una exhibición que presenta diferentes tipos de meteoritos, entre primitivos y diferenciados (fragmentos de cuerpos que llegaron a formar núcleo, manto y corteza) y además muestra las características físicas asociadas a la meteorización y/o conservación de meteoritos en Atacama. Como por ejemplo una corteza de fusión bien conservada, o perdida completamente; y también otro tipo de meteorización que es la fragmentación local. Y otra de las historias que cuenta la exhibición es en base a los registros que podemos obtener en la Tierra o en el espacio de procesos de impacto, como las brechas de impacto o impactitas.