Marcela Oviedo Sepúlveda, conservadora del Archivo Regional de Atacama: “Ya están levantadas las bases de licitación para que podamos habilitar los depósitos de este archivo”
- Aunque aún no recibe documentación física, desde esta institución del Sernapat se ha levantado un diagnóstico inédito sobre el estado de los archivos públicos en la región. Su desafío hoy, consiste en ordenar y conservar con el fin de abrir el acceso a la ciudadanía a futuro.
En el marco del Día Internacional de los Archivos, la instalación del Archivo Regional de Atacama marca un cambio estructural en la forma en que se resguarda y se accede a la documentación pública en la región. Aunque aún no recibe archivos físicos, el trabajo ha estado centrado en un diagnóstico inédito: conocer qué documentación existe, en qué estado se encuentra y cómo debe ser tratada antes de su apertura a la ciudadanía.
Aunque este organismo público, dependiente del Archivo Nacional a través del Sistema Nacional de Archivos, que forma parte del Servicio Nacional de Patrimonio Cultural (Sernapat), nace en 2020, su trabajo ha estado marcado por un fuerte trabajo tanto técnico-normativo como de vinculación con el medio, lo que permitirá que los archivos comunitarios, además de estar al alcance de la ciudadanía, incorporen normas prácticas para su resguardo.
En esta entrevista, Marcela Oviedo Sepúlveda, conservadora del Archivo Regional, aborda los desafíos de este proceso, las tensiones entre conservación y acceso al material, y el rol del archivo en la construcción de memoria territorial.
El Archivo Regional aún no recibe documentación física. En ese contexto, ¿qué es lo que realmente resguarda o gestiona actualmente?
El proceso de instalación de los archivos regionales comienza el año 2020, en plena pandemia, lo que ralentizó algunas etapas. En nuestro caso, estamos próximos a concluir la fase de instalación, que no consiste únicamente en recibir documentos, sino en generar las condiciones para que ese proceso se haga correctamente. Para eso realizamos, entre 2021 y 2022, un censo de información que nos permitió levantar un estado de la situación de los archivos en la región. Hoy contamos con información de 112 instituciones públicas —municipios, servicios, seremías y direcciones regionales—, lo que nos permite iniciar un trabajo técnico con cada una de ellas. Actualmente no tenemos documentación en custodia, pero hemos desarrollado todo el proceso previo necesario para que, cuando se realicen las transferencias, estas se ajusten a la normativa vigente.
¿Por qué el acceso a los archivos no es inmediato para la ciudadanía?
Puesto que existe una normativa, el Decreto con Fuerza de Ley 5200, que obliga a las instituciones públicas a transferir su documentación a los archivos regionales, pero eso se debe hacer bajo ciertos estándares. Antes de ingresar al archivo, los documentos deben pasar por procesos de ordenación, descripción y evaluación. Esto permite no solo resguardarlos adecuadamente, sino también garantizar que puedan ser consultados luego de acceder a este espacio físico.
En ese sentido, ¿cómo se responde hoy a las solicitudes de investigadores o del público general? ¿Pueden acceder a material de alguna manera?
Hoy operamos a través de coordinación con el Archivo Nacional y con los archivos de las propias instituciones. Cuando recibimos una solicitud, el equipo técnico evalúa los canales disponibles para dar respuesta. Este proceso responde a que los archivos regionales son una política pública reciente. Históricamente, la documentación se transfería a nivel central, y recién a partir de 2020 se impulsa esta lógica de descentralización y democratización de la información.
¿Qué cambiará una vez esté habilitado el Archivo Regional?
El cambio es significativo. En la medida en que avancemos en las etapas de instalación, podremos responder localmente a las consultas que hoy deben canalizarse a nivel central. Eso implica que la ciudadanía de Atacama podrá acceder directamente a la documentación que se resguarda en la región, lo que fortalece el acceso a la información y también el vínculo con la historia y la memoria local.
¿Qué rol juega el archivo en la construcción de memoria en el territorio?
Nosotros entendemos que Atacama es esencialmente patrimonial, y que su historia no solo está en los documentos oficiales, sino también en función de los archivos comunitarios. Por eso, junto con el trabajo técnico, hemos desarrollado una línea de vinculación con el medio que nos permita que los archivos comunitarios también incorporen algunas normas prácticas para su resguardo. También estamos trabajando con estudiantes y comunidades, porque creemos que es clave que las nuevas generaciones comprendan la importancia de los archivos a nivel personal y familiar.
¿Cuándo el Archivo Regional comenzará a operar plenamente con documentación física?
Durante 2026 esperamos concretar la habilitación de los depósitos, lo que nos permitirá recibir las primeras transferencias documentales. Eso marca un paso importante, porque implica avanzar desde la instalación hacia una etapa de prestación de servicios, donde ya podremos resguardar documentación en la región y facilitar su acceso directo a la ciudadanía.
¿Cómo se vincula este trabajo con otras instituciones patrimoniales, como el Museo Regional o la Biblioteca Municipal?
El Servicio del Patrimonio Cultural se ha instalado recientemente en la región y articula tres unidades: el Museo Regional, la Biblioteca Regional y el Archivo Regional. Estas instituciones están llamadas a trabajar de manera complementaria. En nuestro caso, el archivo va a dialogar necesariamente con el museo y con la biblioteca, porque la documentación que resguardamos también forma parte de los procesos de investigación, conservación y difusión del patrimonio.
En el marco del Mes de los Archivos, ¿qué actividades están impulsando?
Hemos extendido la conmemoración durante todo junio, con una programación que busca acercar el archivo a la comunidad. Estamos trabajando con establecimientos educacionales, instituciones de educación superior y también participando en instancias técnicas y seminarios. El objetivo es instalar la idea de que Atacama cuenta con un archivo regional y que este es un espacio público, al que la ciudadanía puede vincularse y del que también puede ser parte. Este año, además, la conmemoración está marcada por el lema “Archivos para la memoria, el reconocimiento y la dignidad humana”, lo que refuerza la dimensión social y cultural de nuestro trabajo.

