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Daniel Undurraga: “La lectura comprensiva es la base de todo el aprendizaje”

  • El emprendedor tecnológico visitó Copiapó invitado por la Minera Kinross Chile en el marco de una serie de actividades vinculadas al mundo educativo, donde presentó el trabajo de la Fundación Phaway, y su rol en la lectura, el aprendizaje y las iniciativas que buscan implementar en la región de Atacama.
  • El emprendedor, cofundador de Cornershop, ha orientado su trabajo al área de la educación, lo que lo llevó a querer desarrollar una red nacional de bibliotecas públicas.

Daniel Undurraga es uno de los emprendedores tecnológicos más destacados de Chile y un gran referente en el ecosistema de innovación en América Latina. Fue cofundador de Cornershop, plataforma de compras y despacho a domicilio que alcanzó una valorización de US$3.000 millones.

Además de su formación como ingeniero civil industrial y su trayectoria empresarial, Daniel Undurraga es inversionista activo en startups de Chile y del extranjero, apoyando a nuevas generaciones de emprendedores. En los últimos años, y su motivo de visita a la Región de Atacama, ha concentrado buena parte de su energía en la educación y el desarrollo del talento joven a través de la Fundación Phaway, institución que busca acercar a estudiantes de enseñanza media al mundo de la innovación y el emprendimiento.

En el marco del 3er ciclo de Diálogos Copiapó, organizado por Inacap e invitado a la capital de la Región de Atacama por la Minera Kinross Chile, Undurraga estuvo en los estudios de Chañarcillo Televisión en la plataforma del YouTube y en Chañarcillo Radio, para contar sobre su experiencia en tecnología y educación y su objetivo de armar un mapa de la lectura en Chile con centros lectores, Bibliotecas Públicas, Bibliotecas Escolares (CRA) y SLEP.

Daniel Undurraga en el conversatorio en Inacap.

Daniel, ¿cómo fue la actividad con estudiantes en Copiapó?

Tuvimos un encuentro con gente de Inacap y también de varios colegios y liceos de la zona. Fue una discusión sobre emprendimiento, donde conté mi experiencia con Cornershop y otros proyectos. También conversamos sobre educación y sobre lo que estamos haciendo con la Fundación Phaway, que es lo que nos trae a Copiapó.

Antes de entrar en la fundación y su rol en la educación, nos gustaría saber, ¿cómo parte tu camino como emprendedor?

Partí muy joven en el tema de tecnología y software. A los 21 años hice mi primera empresa. En 2007 hice un emprendimiento con vocación internacional que me llevó a vender una empresa en Estados Unidos. Después me fui a California, Silicon Valley, donde estuve 13 años. Ahí nació Cornershop, una empresa de ecommerce que permitía comprar en negocios locales, que operó en ocho países y que luego compró por Uber. Después de eso decidí volver a Chile.

¿Cuál es tu diagnóstico sobre la educación en Chile y en regiones como Atacama?

Nosotros creemos que las falencias más grandes están en los primeros años, especialmente en lectura, escritura y matemáticas. La lectura comprensiva es clave, porque es lo que te permite aprender todo lo demás. Si uno no entiende lo que lee, es muy difícil que pueda aprender historia, matemáticas o cualquier otra materia, otro idioma, o incluso aprender por sí mismo en un mundo donde todo cambia muy rápido. En estos tiempos las cosas cambian tan rápido que muchas veces lo que uno aprende en la universidad queda obsoleto. La lectura es la base del pensamiento crítico, de la capacidad de abstracción y de cuestionar lo que uno aprende.

¿Qué está haciendo la fundación para abordar este problema?

Tenemos una plataforma que se llama Lectus (lectus.org), que es un sistema de gestión bibliotecaria con herramientas de fomento lector. Funciona también como una red social de lectura que recomienda libros según los intereses y nivel de cada estudiante. Está pensada principalmente para bibliotecas escolares y ya tenemos cerca de 300 bibliotecas en la red.

¿Esta plataforma está disponible para todos los colegios públicos?

Sí, es gratuita para colegios públicos y se financia con donaciones. Una de las razones por las que estamos en Atacama es justamente ofrecer esta plataforma para que todos los colegios públicos de la región puedan integrarse a una misma red nacional de bibliotecas.

¿Qué impacto esperan generar con esta red?

Queremos construir por primera vez un mapa de la lectura en Chile. A través de test rápidos podemos estimar el nivel de comprensión lectora de los estudiantes y, con eso, identificar dónde están las mayores brechas y tomar acciones concretas para mejorar.

¿Cómo funciona esa medición en la práctica?

Estamos desarrollando una prueba que se puede aplicar en cinco o diez minutos. A cada estudiante se le asigna un nivel, y los libros también están categorizados. Así, el sistema puede recomendar lecturas adecuadas y evitar que los niños se frustren con textos demasiado difíciles.

Además de lectura, también trabajan en matemáticas…

Sí, estamos trayendo Khan Academy a Chile, una fundación educativa de Estados Unidos que tiene presencia muy fuerte en Asia, en India, Pakistán, Filipinas, Vietnam, pero adaptada al currículum nacional. La gracia es que tiene un tutor con inteligencia artificial que permite a los estudiantes aprender a su propio ritmo y reforzar contenidos base. En los primeros años, el aprendizaje es como una pirámide: si auno le falta la base, que en este caso sería la suma y resta, no puede aprender a multiplicar, y si uno no sabe multiplicar no puede aprender a dividir, y así.

¿Qué rol pueden tener estos datos en el desarrollo de políticas públicas?

La idea es que toda esta información sea pública y abierta. Queremos ser un aporte al sistema educativo para que tanto colegios como instituciones, el ecosistema de la educación se pueda beneficiar y puedan tomar mejores decisiones basadas en datos.

¿Qué significa “Phaway”? ¿De dónde viene el nombre?

Es una palabra quechua que significa “volar”. La idea es ayudar a los niños a volar, que puedan desarrollar sus capacidades desde temprano para ser un aporte al país. Que las próximas generaciones sean más prósperas y felices que las nuestras.