El petróleo de Irán y Venezuela: Lo que podría retumbar en la economía mundial si todo se descontrola
Expertos en energía y materias primas coinciden: si la situación en Irán se descontrola, eso tendría repercusiones masivas en los mercados petroleros y financieros mundiales, ya que Irán produce cuatro veces más petróleo que Venezuela, explica el experto en energía Andreas Goldthau.
“Irán es el tercer mayor productor dentro de la OPEP. Su producción representa cerca del 4% de la demanda mundial. Venezuela produce solo cerca del 1%. Se estima que se exportan alrededor de dos millones de barriles de la producción iraní, en comparación con solo unos 350.000 en Venezuela. Por lo tanto, un cierre de Irán tendría un impacto en los mercados mundiales”, subraya Goldthau, director de la Escuela de Políticas Públicas Willy Brandt en la Universidad de Erfurt.
En el caso de Irán, además, siempre juega un papel el miedo a un conflicto regional en el Golfo Pérsico.
“La región posee alrededor del 50% de las reservas mundiales de petróleo, y un tercio de la producción mundial de petróleo se concentra en Oriente Medio. Por lo tanto, los acontecimientos políticos en Irán influyen en los mercados con mucha más fuerza que en el caso de Venezuela”, afirma Goldthau.
El país sudamericano dispone, según datos estimados de la OPEP, con 303.000 millones de barriles (un barril corresponde a 159 litros), la mayor reserva de petróleo del mundo. Se trata de petróleo pesado, que solo puede ser extraído y refinado con una tecnología especial. Una gran parte de este se halla en el Cinturón del Orinoco, de difícil acceso.
ESPIRAL DESCENDENTE EN VENEZUELA
Al igual que Venezuela, la industria petrolera de Irán se ve afectada por sanciones internacionales. Apenas hay acceso a tecnologías modernas de explotación, y el mantenimiento es caro por la falta de repuestos e inversiones.
El hecho de que sea un sector estatal dificulta el flujo de capital extranjero, indica Goldthau.
“Las refinerías del país no producen productos petrolíferos que cumplan con los estándares de calidad de los clientes occidentales. Además de las sanciones, esto también es consecuencia de los ataques de Estados Unidos e Israel al sector intermedio de Irán”, dice.
En la industria del petróleo y el gas, el término midstream (sector intermedio) se refiere al transporte, almacenamiento y procesamiento inicial del crudo y el gas natural tras su extracción.
A pesar de esos problemas, el sector petrolero iraní ha sido sorprendentemente resiliente, afirma Goldthau, al menos en cuanto al volumen de producción.
Nunca volvió a alcanzar los niveles previos a la revolución de 1979, de cerca de seis millones de barriles diarios, pero, “tras caer a dos millones de barriles en la década de los 80, se estabilizó ahora en más de cuatro millones de barriles por día. Sin embargo, los ingresos petroleros estatales están bajo una considerable presión”.
Desde hace años, Irán debe ofrecer petróleo con descuento para encontrar compradores. El resultado es que no se están realizando las inversiones necesarias en el sector petrolero.

