Entre cartas y presagios: dos tarotistas analizan el futuro político, social y económico de Chile
POR:PAULA CARMONA
La lectura del futuro a través del tarot sigue despertando interés en amplios sectores de la ciudadanía, especialmente en tiempos de incertidumbre política y económica. En Copiapó, dos tarotistas —Carlos Baro y Gabriel Baro Fritis— entregaron sus visiones sobre el cierre del actual gobierno, el escenario político entrante, la región de Atacama, Chile en 2026 y el contexto internacional.
Carlos Baro, tarotista con trayectoria en la región, realizó una doble tirada: una para el gobierno saliente y otra para el gobierno entrante. Según explicó, las cartas del actual gobierno muestran una transición sin grandes conflictos, marcada por una salida ordenada del poder.
“Se ve que el gobierno va a salir en una situación calmada”, indicó, aunque reconoció la presencia de descontentos parciales, propios del desgaste político. En su lectura, el gobierno saliente deja proyectos en desarrollo, especialmente enfocados en personas vulnerables y sectores más necesitados, lo que genera una sensación de conformidad en su cierre.
En el plano económico, Carlos Baro observó una estabilidad relativa, con alzas y bajas, además de períodos de cesantía. Sin embargo, anticipó una mejoría gradual dentro de los próximos seis meses.
Un elemento llamativo de su tirada fue una carta asociada a la vida personal del presidente, que sugiere el inicio de una nueva relación sentimental una vez fuera del cargo.
Respecto al gobierno entrante, Baro fue enfático: las cartas muestran decisiones drásticas, una fuerte personalidad política y un foco casi exclusivo en la economía. Se proyecta un liderazgo orientado a corregir y mejorar indicadores económicos, dejando en segundo plano otros ámbitos.
Asimismo, visualiza reconciliaciones políticas y alianzas estratégicas, con decisiones tomadas en función del crecimiento económico. No obstante, advirtió que durante el próximo año podría producirse el fallecimiento de una mujer relevante del ámbito social o político, producto de una enfermedad.
Para la región de Atacama, Carlos Baro prevé estabilidad, con avances puntuales en Paipote, especialmente en soluciones para la pequeña minería, sector clave para la zona. En cuanto a fenómenos naturales, recordó que Copiapó es una ciudad sísmica y que habrá lluvias, aunque no en niveles extremos.
Por su parte, Gabriel Baro Fritis, tarotista nativo de Copiapó, centró su lectura en el año 2026, tanto para la región de Atacama como para el país y el contexto latinoamericano.
Para Atacama, las cartas principales —el Carro del Triunfo, la Rueda de la Fortuna y el Sol— anuncian un escenario favorable, con crecimiento económico, desarrollo laboral y la llegada de nuevos proyectos. Baro Fritis destacó que el éxito de este proceso dependerá de que las inversiones consideren a la mano de obra local, evitando la contratación mayoritaria de trabajadores externos.
“Puede ser muy productivo si se da una mayor proporcionalidad con los trabajadores de la región”, explicó.
A nivel nacional, Chile se presenta en 2026 como un país en una etapa más lenta y reflexiva, simbolizada por el Ermitaño. Este período estará marcado por ajustes en áreas como educación, estructura legal y políticas públicas para la niñez, con eventuales derogaciones o modificaciones de leyes, lo que podría retrasar el crecimiento inmediato.
Sin embargo, Baro Fritis proyecta un repunte sostenido entre 2027 y 2028, una vez superada esta fase de reordenamiento.
Sobre la situación internacional, particularmente el eje Venezuela–Estados Unidos, Gabriel Baro Fritis describió un clima de incertidumbre, representado por el arcano de la Luna. Esta ambigüedad genera inquietud en Latinoamérica, aunque a largo plazo podría dar paso a mayor estabilidad y cooperación regional, favoreciendo inversiones y un ambiente más tranquilo para el continente.

