“El riesgo de doblaje en Atacama es real”: Giovanni Calderón Bassi oficializa su candidatura al Senado
- El exdiputado aseguró que Copiapó “se ha convertido en refugio del crimen organizado”, calificó de “burla” el nombramiento de Nicolás Grau en Hacienda, defendió su rol en el caso Pascua Lama y negó ser homofóbico, aunque reiteró su rechazo al aborto.
El exdiputado por Atacama y abogado Giovanni Calderón Bassi oficializó su candidatura a senador en las elecciones de noviembre de 2025, sorprendiendo al mundo político regional tras su renuncia a la militancia en la UDI hace más de un año. Aunque se define como independiente, Calderón aseguró que decidió sumarse a la lista de Chile Vamos con el propósito de evitar lo que considera el mayor riesgo electoral para la derecha en la zona: un eventual doblaje de la centroizquierda en la circunscripción de Atacama.
“El riesgo de doblaje es gigantesco. Atacama históricamente ha sido de izquierda, pero nunca la derecha se ha quedado sin un senador. En esta elección, ese peligro es real, y eso me parece gravísimo. Yo vengo a ser un candidato de unidad, porque lo importante no es mi nombre, sino que la derecha no quede sin representación en la región”, afirmó en conversación con Diario Chañarcillo.
El candidato relató que su decisión fue tomada en los últimos días antes del cierre de inscripciones, tras semanas de conversaciones con distintos sectores de la derecha, incluyendo al Partido Republicano y al naciente Partido Libertario. Reconoció su cercanía con esas ideas, pero aclaró que su motivación principal fue impedir la dispersión de votos: “Yo hubiera estado dispuesto a ir en la lista de Republicanos y Libertarios, pero su candidata no quiso competir conmigo. Al final, cuando me insistieron que sin mi candidatura el doblaje era definitivo, acepté el desafío en Chile Vamos”.
Calderón reveló además que se enteró por terceros de que su candidatura había quedado inscrita bajo el cupo de Evópoli, pese a no haber tenido relación con ese partido: “Yo no soy Evópoli, respeto a quienes militan ahí, pero nadie habló conmigo. Me enteré después de la inscripción, cuando ya estaba publicado”.
En el análisis electoral, aseguró que encargó encuestas con distintas metodologías que lo posicionan en dos dígitos incluso sin haber iniciado campaña: “Me llama la atención, porque he tenido un perfil bajo, salvo por mi participación en el programa Sin Filtro. Y que sin hacer campaña aparezca bien evaluado, me parece notable”.
En cuanto a su trayectoria, recordó su paso como diputado entre 2010 y 2014, así como su rol como director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático entre 2018 y 2022. También ha sido candidato a consejero constitucional y actualmente se desempeña como coordinador de la bancada de senadores de la UDI en el Congreso. Pese a esa vinculación laboral, enfatizó que hoy actúa en política como independiente.
Consultado por su exposición mediática reciente, a partir de su rol como panelista en “Sin Filtro” y como abogado en causas de alto perfil, Calderón reconoció que esa visibilidad ha fortalecido su figura pública: “Lo que más me gusta de ese espacio es poder poner en evidencia el daño que la izquierda le ha hecho al país. La gente me conoce tal cual soy, sin disfraces. No me interesa ser un político políticamente correcto, porque la gente percibe lo falso”.
Al proyectarse en la labor parlamentaria, afirmó que su principal aporte sería la experiencia acumulada en más de tres décadas asesorando y legislando: “Si hay algo que he hecho en mi vida es tramitar leyes. Y lo que he visto es que las políticas públicas no consideran las realidades locales. Pasa con los subsidios de vivienda, con el transporte eléctrico, con tantas cosas. Mi compromiso es que Atacama tenga voz propia en el Senado y no quede a merced de decisiones centralistas”.
En esa línea, identificó la delincuencia y el narcotráfico como los principales problemas que aquejan a la región: “Hoy el mayor dolor de los atacameños es la inseguridad. En Copiapó todos los días hay hechos graves vinculados al crimen organizado. A eso se suma la inmigración irregular, que ha generado una sensación de abandono en la población local. No se trata de xenofobia, sino de que los chilenos no se sientan postergados por las autoridades frente a los extranjeros”.
Calderón también abordó casos recientes de alta connotación pública. Sobre la investigación judicial que enfrenta el gobernador regional Miguel Vargas por presunto abuso sexual, señaló: “Hay que dejar que la justicia funcione sin influencias. Yo soy respetuoso del principio de inocencia y de los procesos judiciales. Lo más grave sería que la ciudadanía pierda la confianza en la justicia, porque ya no cree en la política, y si además no cree en los tribunales, estaríamos en el peor escenario”.
Respecto de la indagatoria de la Contraloría y la Fiscalía por presuntas irregularidades en la Municipalidad de Copiapó, sostuvo: “Está demostrado que los principales focos de corrupción en Chile son las municipalidades. Lo positivo es que la contralora Dorothy Pérez está marcando un precedente al fiscalizar con rigor, porque durante décadas se hizo vista gorda. Esto es un intento de recuperar la ética pública en la administración”.
A nivel nacional, fue crítico de los recientes cambios en el gabinete del presidente Gabriel Boric, particularmente en el traspaso de Nicolás Grau desde Economía a Hacienda: “Es una burla. Boric ha renunciado a gobernar. Grau es el responsable de la destrucción de muchas pymes y del aumento del empleo informal, que ya alcanza a cuatro de cada diez chilenos. Ponerlo al mando de la billetera fiscal es un verdadero peligro”.
En la entrevista, también enfrentó cuestionamientos a su postura en temas valóricos. Consultado por acusaciones de homofobia, descartó tajantemente esa etiqueta: “Jamás he votado en contra de leyes que sancionen la discriminación. Yo soy liberal en esas materias, salvo en un punto fundamental: el derecho a la vida, porque estoy en contra del aborto. Pero respecto del matrimonio igualitario, por ejemplo, ya está en la ley y no propondría retroceder en esa materia. Mi religión me enseña a exigirme a mí mismo, no a juzgar a los demás”.
Sobre las críticas que recibió en el pasado por su rol en la comisión investigadora del proyecto Pascua Lama, recordó que el informe final fue categórico en denunciar irregularidades ambientales: “Recomendamos la más alta de las sanciones, lo que no puede hacer el Congreso es ordenar el cierre de una faena, porque la ley no lo permite. Lo que ocurrió después fue una operación política de la izquierda que privó a la región de un proyecto que daba mucho empleo”.
Al cierre, reiteró su llamado a la unidad de la derecha en Atacama y advirtió que las negociaciones en curso serán decisivas: “Espero que se imponga el sentido común. Atacama no puede quedarse sin un senador de derecha. Yo estoy aquí para representar esa unidad y enfrentar el riesgo de doblaje. El futuro de la región está en juego”.

