Tras una ardua tarea de investigación Detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (BRIDEC) con la colaboración de funcionarios del Grupo Especial de Bienes Robados (GEBRO), lograron recuperar cerca de dos toneladas de cable de cobre, que habían sido sustraídos desde una de las instalaciones del Proyecto Caserones ubicado en la precordillera de la provincia de Copiapó.
La diligencia se gestó gracias a antecedentes que manejaban los Detectives BRIDEC, por lo que comenzaron a realizar una serie de diligencias tendientes a dar con el paradero de un grupo de sujetos que se dedicaba a la sustracción de cobre a distintas faenas mineras y posteriormente lo comercializaban.
En tal sentido el Subprefecto Víctor Rojas, jefe de la Bridec Copiapó, señaló que “esta es una diligencia investigativa que comenzó a principios de agosto, gracias a una serie de antecedentes que se manejaban respecto a sujetos que se dedicaban a la sustracción de cobre”.
“A través de esta diligencia se detuvo a siete personas las que fueron puestas a disposición de la Fiscalía Local, toda vez que fueron responsables de la sustracción de alambres de Cobre, que en el mercado informal tienen un avalúo de 22 millones de pesos”, recalcó.
En este operativo, además se incautaron dos camionetas que habían sido utilizadas para la comisión del delito, y una serie de herramientas utilizadas por los malhechores.
De las siete personas detenidas, dos de ellas tenían antecedentes policiales de detención por el delito de hurto de mineral. La totalidad de los implicados fueron puestos a disposición del Tribunal de Garantía de Copiapó.