El Ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne y la Superintendenta de Servicios Sanitarios (SISS), Magaly Espinoza, dieron a conocer a las máximas autoridades del Gobierno Regional de Atacama, el cronograma de obras que considera implementar la empresa Aguas Chañar para asegurar el abastecimiento de agua potable en el mediano y largo plazo en Tierra Amarilla, Copiapó, Caldera y Chañaral.
El encuentro permitió comunicar, además, las obras de corto plazo que permitirán abastecer la demanda de agua, mientras se elaboran y desarrollan las inversiones para el mediano y largo plazo presentadas a la SISS en el Plan de Desarrollo actualizado. “Se planteó el aceleramiento del plan de inversiones que, por norma, deben entregar las empresas sanitarias, que garantice el suministro a largo plazo. Es así como en abril pasado este plan de inversiones se entregó a la Superintendencia de Servicios Sanitarios. Ha sido revisado y acordado con la empresa y es lo que ahora se ha dado a conocer a la Intendencia y al Gobierno Regional, para su materialización en los próximos años”, explicó el ministro Golborne.
OBRAS PROYECTADAS
Según señaló el secretario de Estado, el plan contempla soluciones de mediano plazo, es decir el suministro de agua entre el año 2013 y 2017, y las soluciones a largo plazo, desde el año 2017 en adelante. “En el caso del suministro de mediano plazo, esto involucra la construcción de nuevos pozos, de plantas de elevación y de plantas de tratamiento que permiten asegurar una buena y adecuada calidad del agua. La solución de largo plazo viene asociada a la construcción de una planta desaladora que sea capaz de suministrar, en una primera etapa, 450 litros por segundo, y en la segunda etapa hasta 900 litros por segundo, y con eso dé estabilidad y seguridad en el suministro de agua a la región”, explicó el Ministro.
Mientras se construye la desaladora, las obras comprometidas por el concesionario corresponden a la construcción de una planta de tratamiento de osmosis inversa en Copiapó y otra para Caldera y Chañaral, las que permitirán mejorar la calidad del agua; la construcción de ocho nuevos sondajes; cinco plantas elevadoras y más de 35 kilómetros de conducciones.
Respecto a la inversión, el Ministro Golborne dijo que, en principio, debiese ser responsabilidad de la empresa sanitaria. “Sin embargo –agregó-, esto podría tener impacto en las tarifas, una materia que junto al gobierno regional vamos a estudiar porque hay distintos mecanismos con los cuales se puede mitigar estos impactos y ésa es la tarea que vamos abordar para que, de aquí a un plazo de cinco años, que es cuando esperamos que este plan esté materializado, los impactos que tenga la ciudadanía sean los mínimos posible”, señaló.
PLANTA DESALADORA
Para incorporar las nuevas fuentes de agua, la empresa ha comprometido la habilitación, en dos etapas, de una planta desaladora. Para la primera etapa se estima una producción de 450 litros por segundo y en una segunda fase hasta 900 litros por segundo. Este proyecto requerirá además de 11 nuevas plantas elevadoras de agua potable y 75 kilómetros de conducciones, con el objeto de transportar el agua desalada hasta los centros de consumo.
FISCALIZACIÓN DE LA SISS
Para el corto plazo, la SISS informó que ya ha instruido la realización de una serie de obras adicionales a las ya implementadas y que, actualmente, se encuentran en ejecución por parte de Aguas Chañar S.A. El avance de esto está siendo vigilado permanentemente por los fiscalizadores de la SISS en la región, hecho que fue valorado por el Intendente Regional de Atacama, Rafael Prohens, quien hizo hincapié en lo importante de mantener un estricto control sobre el trabajo desarrollado por la sanitaria toda vez que ya presentó su Cronograma de Obras de Inversiones, el que considera los siguientes hitos:
- 2012: Planta de tratamiento Placilla (mejorar calidad del agua en Copiapó).
- 2014: Planta tratamiento mejorar calidad agua potable en Caldera y Chañaral.
- 2017: Planta desaladora de agua de mar, plantas elevadoras y reforzamiento de conducciones para llevar el agua desalada a los centros de consumo.
- 2022: Segunda etapa de planta desaladora.
“Lo que nos da tranquilidad a futuro es que las inversiones en materia sanitaria y el agua para el consumo humano no faltará más en Copiapó” indicó la máxima autoridad regional, quien explicó que ante el “compromiso adquirido por la empresa, hoy existen las herramientas que permiten una mayor fiscalización que asegure el cumplimiento de este cronograma por parte de Aguas Chañar, que de no cumplir puede incluso perder la concesión del servicio”.
Finalmente, Prohens manifestó que tanto el Gobierno Regional, el Ministerio de Obras Públicas y la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) continuarán trabajando mancomunadamente para lograr que el costo de construir una desaladora no sea traspasado a los usuarios, ya que “por la vía normal, es decir que la concesionaria haga la administración, la tarifa puede verse aumentada en tres veces respecto a su valor actual, con lo que una familia que paga 15 mil pesos podría eventualmente pagar 45 mil pesos por igual consumo”.
Para ello se barajan distintas fórmulas a fin de subsidiar no a las familias sino a la construcción de la planta desalinizadora, “por lo que lo propuesto es ver cómo hacemos y creamos iniciativas de inversión por la planta, la conducción y la elevación para el traslado del agua a los hogares”, indicó.